Segundo partido y segunda victoria de la pretemporada cajista, aunque esta con una clara novedad: el equipo al completo. En realidad, causaron baja Tyler Kalinoski, … recuperándose de unas molestias en el tobillo, y Yannick Nzosa, recién lesionado. Sin embargo, el técnico del Unicaja, Txus Vidorreta, al fin pudo contar con los cuatro jugadores internacional que causaron baja en el primer amistoso: Willy Hernangómez, Amine Noua y Melwin Pantzar, que disputaron sus primeros minutos como cajistas, y el capitán, Alberto Díaz. Fue un triunfo cómodo para cumplir con su papel de favorito e imponerse al Caja 87 sevillano, recién ascendido a Primera FEB y llevarse así un nuevo título de campeón de la Copa de Andalucía (86-61), en una final celebrada en el pabellón Vista Alegre de Córdoba.

Sin embargo, hubo luces y sombras. Algunos jugadores no se mostraron tan lúcidos como en el primer amistoso, en Melilla, y lo cierto es que las cifras en el tiro son mejorables, sobre todo en el triple (8/20), además de las carencias en una línea interior que necesita más dureza y empaque. Pero más allá de esto, la realidad es que se vio a un equipo dinámico, compacto especialmente en el juego exterior y con muchas posibilidades cara a esta nueva campaña.

Vidorreta apostó por Barreiro, Brazdeikis, Pantzar, Perry y Kravish en el cinco titular. Estaba previsto que Djedovic saliese de inicio para hacer el salto inicial junto a su hermano Nedim, que juega en el cuadro sevillano, pero finalmente no fue así. El Unicaja comenzó con un parcial de 5-0 y con Melwin abriendo la lata en su debut como cajista con un triple. Se vio un cuadro malagueño muy serio en estos minutos, que no dio opciones al cuadro rival en los primeros compases. Además, se vieron combinaciones interesantes en la línea exterior: Perry y Pantzar, por un lado, y Alberto Díaz con Hunt, por otro. En esta ocasión, funcionó mejor la primera, además porque Hunt arrastra ciertas molestias. Por su parte, Kravish adquirió la titularidad en el ‘5’, turnándose con Tyson Pérez, que ante la escasez de pívots, apoyó al equipo en este rol.

    • Unicaja (86)
      Barreiro (9), Brazdeikis (15), Pantzar (7), Kravish (6) y Perru (11) -cinco inicial-; Pérez (7), Díaz, Lukosius (7), Djedovic (6), Hunt (5) y Hernangómez (7).

    • Caja 87 (61)
      Cecilia (5), Moody (8), Webster, Djedovic (2) e Izaw (8) -cinco inicial-; Soumbey (6), Mendikote (6), Vilá (9), La Torre (7), Arroyo (8), Franch (2) y García.

    • Parciales
      23-11, 20-17 (43-28), 23-17 (65-45), 21-16 (86-61).

    • Sede
      Final de la Copa de Andalucía, disputada, con buena entrada, en el pabellón Vista Alegre de Córdoba.

    • Árbitros
      Germán Morales Ruiz, Enrique López Herrada y José María Arresa Quintero.

Con un cómo 23-11 llegó el segundo cuarto. Willy Hernangómez jugó sus primeros minutos como cajista. Entró algo dubitativo, con buena energía, pero falta de contundencia en ataque y acierto bajo el aro. Pero fue de menos a más durante el partido. Por su parte, Brazdeikis, al igual que en Melilla (anotó 20 puntos), volvió a ser crucial en el plano ofensivo con su capacidad para sacar tiros. Su presencia en pista aporta seguridad. Además, Amine Noua también jugó sus primeros minutos antes del descanso y también fue de menos a más (43-28).

En el tercer cuarto, Lukosius volvió a ganar protagonismo con sus canastas desde lejísimos y su frescura a la hora de buscar espacios y su velocidad. Aun así, no tuvo tanto acierto como en Melilla. Dejó buenos momentos Hernangómez en estos minutos, especialmente gracias a la especial comunión que mantiene con Alberto Díaz. Sus pases fueron cruciales para que Willy se sacase la espinita, anotase y cogiese confianza (65-45).

Brazdeikis, ‘MVP’

Pese a medirse a un rival ya bastante alicaído y que notó el cambio de nivel y físico entre una y otra plantilla, en el último cuarto, el Unicaja no aminoró la marcha en el tiro y llevó el marcador hasta el 86-61 final, con Brazdeikis como máximo anotador y ‘MVP’ con 15 puntos (sólo falló dos tiros de dos), 8 rebotes y 18 de valoración. Cabe hacer una mención especial a Barreiro, que sin generar demasiado ruido, volvió a demostrar la importancia de su presencia en el equipo, su regularidad, seguridad y tablas. Aportando en los cuatro cuartos y en varios roles (sumó 9 puntos y 4 rebotes), además del siempre indispensable Perry, que llegó a los 11 puntos y dejó claro una vez más que es el pilar de este equipo, de la mano de Alberto Díaz.

Así las cosas, con un partido no demasiado deslumbrante pero que deja entrever un proyecto ilusionante, el cuadro malagueño levantó su Copa de Andalucía. Este es el último test antes de afrontar el gran clásico de cada verano, un Trofeo Costa del Sol en el que ya se medirá a rivales de ACB: el Real Madrid (el sábado, en el Carpena) y el Tenerife (el jueves, en Rincón de la Victoria). En lo que respecta a conclusiones, es difícil extraerlas en plena pretemporada y en una semana en la que se han incorporado tres piezas nuevas. El equipo necesita tiempo para asentarse y más trabajo en la línea interior que en la exterior.