El ministro de Asuntos Exteriores de Portugal, Paulo Rangel, ha afirmado que no consideran que la entrada de migrantes en Ceuta del pasado 15 de agosto no supuso una «amenaza inmediata» para el espacio común europeo Schengen de libre circulación de personas.

«Podemos decir que no hubo una amenaza inmediata al derecho de Schengen según ocurrió», ha apuntado Rangel desde Cernobbio, a las afueras de Milán, donde participa en el Foro Ambrosetti. «Esta ha sido siempre nuestra evaluación y somos vecinos, así que junto a Francia hubiésemos sufrido el primer impacto», ha añadido, según recoge la agencia de noticias Bloomberg.

Rangel se ha referido también a la decisión del Gobierno italiano de suspender el acuerdo de Schengen e imponer controles fronterizos a personas procedentes de España y ha destacado que España e Italia son «amigos» y ha asegurado que «esta pequeña tensión» se resolverá próximamente.