En el Aeropuerto de Asturias no solo hay despegues y aterrizajes de aviones. Desde esta mañana, también se reparten ilusión, alegría y premios. Violeta García, la vendedora de la ONCE a la que todos conocen en las instalaciones, ha repartido casi 2,5 millones de euros entre la plantilla del aeropuerto. “Solamente con ver las caras hoy, con la gente encontrándome llorando, soy feliz, porque yo amo mi trabajo, amo trabajar con el cupón y disfruto trabajando”, asegura emocionada.
El premio ha recaído en una red humana de lo más diversa: bomberos, personal de pista y facturación, trabajadores de las aerolíneas, pilotos e incluso agentes de la Guardia Civil. “Me han acogido como si fuera de la casa. Yo estoy ahí trabajando feliz, deseo que llegue el día de trabajo porque a mí me quieren como una más de ellos”, explica García, quien llevaba tres años en la entidad y apenas cumplía un mes como trabajadora fija cuando la suerte llamó a la puerta: “Yo decía: ‘Tengo que dar un premio gordo ahora que ya soy fija’, y al final ha llegado en menos de un mes”.
Un premio repartido entre la plantilla del aeropuerto
Aunque el grueso se queda en la terminal, el cupón agraciado también ha volado lejos gracias a la fidelidad de sus clientes habituales. “Tengo clientes que viven fuera. Uno, por ejemplo, es de Sevilla y lo compra todas las semanas, al igual que un piloto de Iberia”, relata la vendedora.

Violeta Gómez, en su puesto del Aeropuerto de Asturias. / V. G.
En su día de descanso, García se acercó al Hotel Arias Aeropuerto y, teléfono en mano, fue enterándose del impacto real de la noticia entre los suyos. “Acabo de hablar con uno de los premiados, que me ha dicho que tenía que hacer reforma en casa y que estos 40.000 euros lo solucionan todo. Estaba muy feliz”, afirmó la lotera, que también recordó a una agente de la Guardia Civil “que lleva aquí destinada desde hace poco y a la que le viene genial”. El premio tuvo especial impacto en la Benemérita, y es que otro agente también se ha llevado un pellizco: “Se jubiló el miércoles y hoy se lleva el premio. Es como un regalo de retirada”.
Un cupón de seis millones que se quedó sin vender
El sorteo dejó también una pequeña espina, ya que el boleto agraciado con los seis millones de euros tuvo que ser devuelto a última hora. “Yo siempre vendo los 80 cupones que llevo de un mismo número, pero espero hasta última hora porque hay despistados que me dicen: ‘Ay, Violeta, el de Aena, que no lo he cogido’. Me guardé esos números, pero viendo que no venía gente los tuve que devolver”, lamenta García, que, pese a la alegría por los casi 2,5 millones de euros repartidos, ansía aportar más felicidad a sus clientes. Sin embargo, no es la primera vez que García demuestra tener “duende”. El pasado Día del Padre repartió 40.000 euros entre la gente de Aena.
Por el momento, las botellas de sidra tendrán que esperar en la nevera hasta que concluyan las jornadas laborales. “No hemos brindado porque están trabajando y no se puede beber, pero ya llegará el momento”, promete entre risas. Lejos de conformarse con este pellizco, García ya ha hecho el cálculo exacto de su próximo gran objetivo para el Extra de Navidad: “Son 90 cupones con 600.000 euros en el Extra de Navidad. Voy a dar los 600.000 euros en cada cupón, estoy segurísima”.
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