Con el ‘6’ a la espalda, Marc Casadó debutó con el Dépor. El de Sant Pere de Vilamajor, culé de cuna, tenía asumido que debía buscar una salida al no entrar en los planes de Hansi Flick. Contaba con propuestas faraónicas procedentes de Turquía y Arabia Saudí, además del interés de un Bayer Leverkusen ahora entrenado por Carles Martínez, a quien ya tuvo en La Masia. Sin embargo, acabó poniendo rumbo a A Coruña.

La llamada de Antonio Hidalgo, natural también del Vallès Oriental, fue clave. Su inscripción con el conjunto coruñés se produjo a ultimísima hora, pero a tiempo, y su debut con su nueva camiseta era cuestión de tiempo. Giménez, otro de los fichajes sobre la bocina de un Dépor que apunta alto en su regreso a la máxima categoría, fue directo al once.

Hidalgo optó por introducir al charrúa en el eje de la defensa junto a Lucas Noubi y así justificó su decisión en la previa del choque: «Viene de competir, viene en forma, creo que nos puede dar ese plus contra un equipo que nos va a poner muchísima gente en última línea, tiene esa jerarquía que necesitamos en esa línea de atrás y hemos decidido darle entrada porque le hemos visto bien en estos entrenamientos».

Distinto es el caso del culé, que tendría que esperar su turno desde el banquillo: «No ha estado últimamente entrando en una dinámica de grupo, ha estado aparte y eso le va a requerir un tiempo«, explicó.

Pero su momento llegó. En el minuto 66, con 1-1 en el marcador, saltó al césped de La Cerámica en sustitución de Mario Soriano. También entró Adama Traoré, convertido en viral tras su reiterado «básicamente» durante su presentación.

Marc ingresó en un contexto complicado, con el Villarreal completamente volcado al ataque. Ubicado en el doble pivote junto a Amatucci, estuvo acertado en sus intervenciones con balón, comprometido, como siempre, en los esfuerzos defensivos —incluso llegó a bloquear un disparo peligroso— y sin cometer errores.

Le tocó estrenarse en una noche de auténtica locura. Adama tuvo la mala fortuna de marcarse en propia puerta tras un intento de despeje de cabeza, pero Aubameyang salvó los muebles con otra actuación antológica: doblete de asistencias y gol decisivo. Cuatro tantos suma el gabonés para situar al Dépor cuarto en la tabla.