VENICE (Italy), 05/09/2026.- British actor Robert Pattinson arrives for the premiere of ‘Primetime’ during the 83rd Venice Film Festival in Venice, Italy, 05 September 2026. The movie is presented in official competition ‘Venezia 83’ at the festival running from 02 to 12 September 2026. (Cine, Cine, Italia, Venecia) EFE/EPA/ETTORE FERRARI
Foto: Ettore Ferrari (EFE)
El Lido ya no es una alfombra roja para Hollywood, sino el escenario de su ausencia. La Mostra de este año ha dejado claro que algo se ha roto entre la meca del cine y los festivales que antes competían por sus estrenos.
Un desapego que llevaba meses incubándose. Ya en Cannes, la última película de Spielberg esquivó el circuito festivalero.
- En Venecia se repite la misma explicación y es que exponerse a la crítica internacional antes del estreno comercial es un riesgo que las majors —los grandes estudios de Hollywood, como Disney, Warner o Universal, con capacidad para producir y distribuir películas a escala mundial— ya no quieren correr.
Una herida que no cicatriza. El caso de Joker: Folie à Deux sigue funcionando como advertencia. Su hundimiento en taquilla tras el varapalo crítico que recibió en Venecia en 2024 se cita como el ejemplo de lo que puede salir mal.
Lo que queda cuando los gigantes se van. En el hueco que dejan las majors crecen otras propuestas.
- Mientras Oasis: Don’t Look Back in Anger, el documental de Disney sobre la reunión de la banda de rock británica formada por los hermanos Gallagher, dejaba butacas vacías en el Lido, la independiente Primetime, con Robert Pattinson, ocupaba ese espacio con una mirada más arriesgada sobre la telebasura estadounidense.
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