Investing.com – Miles de millones de dólares vinculados a Irán pasan cada año por cuentas de compensación en bancos estadounidenses, a pesar de las sanciones diseñadas para aislar a Teherán del sistema financiero mundial, según informó el Wall Street Journal el sábado, citando a funcionarios occidentales e investigadores.
Según el informe, Irán obtiene acceso indirecto al sistema financiero estadounidense a través de instituciones extranjeras que mantienen relaciones de banca corresponsal con entidades financieras americanas. Empresas pantalla e intermediarias de divisas pueden ocultar la conexión iraní antes de que las transacciones en dólares lleguen a los bancos estadounidenses para su liquidación.
La magnitud es considerable. El Departamento del Tesoro de EE.UU. identificó aproximadamente 9.000 millones de dólares en fondos iraníes que pasaron por bancos estadounidenses en 2024, según el informe.
Washington está incrementando la presión sobre las instituciones financieras en el marco de la Operación Economic Outcast, su campaña para aislar económicamente a Irán. Los bancos estadounidenses también han sido instados a reforzar el escrutinio de las transacciones que podrían involucrar redes de banca en la sombra iraníes.
El 28.08, el Tesoro tomó medidas para restringir el acceso de la sucursal en los Emiratos Árabes Unidos del Banque Misr, banco estatal de Egipto, a las cuentas corresponsales estadounidenses. Los funcionarios señalaron que dicha sucursal canalizó hasta 1.800 millones de dólares para empresas potencialmente vinculadas a redes iraníes.
El Tesoro indicó que la sucursal de Banque Misr en los EAU mantenía cuentas en dólares con tres bancos estadounidenses, sin identificarlos. El sitio web de Banque Misr incluye a JPMorgan Chase (NYSE:JPM) y Citigroup (NYSE:C) entre sus instituciones corresponsales. Ambas declinaron hacer comentarios sobre la medida del Tesoro.
La red de Irán se apoya, según los informes, en sociedades instrumentales y casas de cambio en jurisdicciones como Hong Kong y Dubái. Estas entidades pueden operar a través de bancos extranjeros que mantienen relaciones corresponsales con EE.UU., permitiendo que las transacciones se liquiden en dólares sin revelar su conexión iraní.
Este esquema plantea a Washington un dilema en materia de cumplimiento normativo. Un mayor escrutinio podría dificultar los movimientos de dinero de Teherán, pero unas restricciones agresivas sobre la banca corresponsal podrían perturbar los pagos internacionales legítimos y fomentar un mayor uso de alternativas al dólar.