El gran fotógrafo de la edad de oro de las revistas se hace fuerte en las galerías de arte del mundo. Este otoño Patricia Low Contemporary presenta en su sede de Venecia una de las mayores exposiciones del peruano Mario Testino, que reúne sus icónicos retratos de Diana de Gales, Kate Moss o Naomi Camp­bell con los estudios ecuestres recientes del artista, sus composiciones florales monumentales y sus bodegones. En la selección, además de la galerista Patricia Low, ha colaborado Simon de Pury, uno de los grandes nombres del mercado del arte.

No se puede imaginar un escenario tan perfecto como Venecia para enseñar la obra de Testino, empeñado en demostrar una y otra vez el poder de la fotografía para dotar de un valor perdurable a la belleza. 

No se puede imaginar un escenario tan perfecto como Venecia para enseñar la obra de Testino

La galería Patricia Low Contemporary se instaló en Venecia, en el corazón de Dorsoduro, con la ambición de exponer la obra de los más aclamados artistas internacionales. Es justo que el nombre de Testino incie la temporada de otoño. “Mario y yo escogimos las obras con Venecia en la mente. Queríamos que la exposición reflejara la belleza, la teatralidad y la extravagancia de la ciudad, pero también su singular relación con la historia del arte”, explica Low a Magazine. Además, querían contar cómo ha evolucionado el trabajo de fotógrafo desde que su nombre alcanzó la gloria con unas imágenes que ya son historia de la moda. 

“Todos conocen sus icónicas fotos, pero su práctica ha seguido evolucionando, y me interesa especialmente mostrar las series de sus obras más recientes. Los monumentales biombos florales y los bodegones de Meissen, por ejemplo, revelan una faceta muy diferente del arte de Mario, sin perder el sentido de la belleza que impregna todo lo que hace”, explica la comisaria.

Retrato de Mario TestinoRetrato de Mario TestinoPhilippe Kliot

El nombre de Simon de Pury (Basilea, 1951) añade aún más esplendor a la muestra por el peso específico de Pury como gran coleccionista y subastador de arte, además de amigo personal de Testino. La antesala de esta exposición de Venecia es la muestra del fotógrafo presentada en Gstaad en enero pasado en colaboración con Pury. “Entonces mostraba un trabajo que había hecho específicamente en Suiza para A beautiful world (Testino ha fotografiado en 36 países para este trabajo). Y la exposición incluía las vacas de la región, los trajes tradicionales, las comunidades de guilds y otros elementos propios del país”, cuenta Testino.

Las vidas de Testino y De Pury se cruzaron hace más de 20 años. Cuenta el fotógrafo que se conocieron saliendo del homenaje póstumo a Helmut Newton que organizó Anna Wintour en París. “Se me acercó, se presentó y me dijo: ‘He trabajado mucho con Helmut Newton y tú serás el próximo’”. Con su ojo privilegiado le regaló una profecía: “Ocuparás el lugar que él tuvo durante muchos años”. 

Tiene un talento inmenso, una actitud positiva ante la vida y una creatividad incansable”

Su primera colaboración fue en la exposición Out of fashion en Nueva York y luego siguieron años de amistad que, aclara el fotógrafo, no han restado un gramo de exigencia a la mirada de Pury sobre su obra: “Alguien que llega al nivel de Simon nunca deja de ser riguroso. La amistad es perfecta para tener buenos momentos, pero no para dejar pasar nada. Siempre hay que ser muy exigente con uno mismo y también con quienes trabajan contigo”.

Simon de Pury, que se define en su libro El subastador. Aventuras en el mercado del arte (Turner Publicaciones, 2016) como “un optimista incurable”, cuenta a Magazine que durante mucho tiempo ha sido un gran admirador de la obra de Testino. “Esta exposición es la sexta que le organizo, después de haber llevado sus fotos a Nueva York, Londres, Dubái y Gstaad. Testino es escorpión, como Newton y yo mismo. Tiene un talento inmenso, una actitud positiva ante la vida y una creatividad incansable”. Lo cierto es que Pury conoce muy bien la obra del fotógrafo y opina que “es tan fascinante en diversos aspectos que solo una gran retrospectiva institucional podría destacar el caleidoscopio de su talento”. Para Pury, ver una expo de Testino es tal “afirmación vital” que las sensaciones son comparables a ver una muestra de Matisse.

Cuando Testino decidió enseñar a De Pury su proyecto personal The beautiful world, ya estaba sumido en su pasión absoluta tras haber dejado la fotografía de moda. “Viajo por el mundo documentando las tradiciones, la flora y la fauna que definen cada país. También exploro los cruces que existen entre un sitio y otro y aquello que hace que cada uno sea único”, explica el fotógrafo. A De Pury le entusiasmó la idea, le presentó a la galerista Patricia Low, hicieron la exposición de Gstaad, y luego surgió la idea de Venecia.

“La exposición en Venecia es diferente porque mezcla varias propuestas que he desarrollado en diferentes lugares. Hay unas fotografías de flores en las que he estado trabajando en Tokio, delante de pantallas doradas, y otras flores fotografiadas en Londres. También hay un caballo de Uzbekistán, tres fotografías de moda y unas imágenes de cerámicas de Meissen que representan elementos como el aire, la tierra, el agua y el fuego”, describe Testino, que dice estar muy satisfecho de la transición que ha conseguido hacer desde la fotografía de moda donde se controla cada detalle hasta su mirada sobre la naturaleza, sobre la que no puede interferir, quizás solo iluminar y decidir el encuadre. “Es una mirada fotográfica que estudia la luz, la composición y el movimiento para recuperar una mirada sobre la belleza en términos más clásicos”, define.

Vittoria Ceretti, Jaipur, ‘ Paris’, 2017. Impresión digitalVittoria Ceretti, Jaipur, ‘ Paris’, 2017. Impresión digitalMario Testino

La naturaleza es uno de los hilos conductores de la exposición de Venecia: obras florales monumentales, como Londres (2019) y Tokyo (II) (2018-2019), inspiradas en las tradiciones visuales japonesas, que transforman las flores en composiciones inmersivas y celebran tanto la abundancia como lo efímero. Estas fotografías se presentan junto a los recientes retratos equinos de Testino, un conjunto de obras fruto de su nueva fascinación: fotografiar animales con la misma sensibilidad y profundidad psicológica que imprimía a sus retratos de personas.

“Las imágenes de caballos de la exposición son impactantes y tan llamativas como algunas de las mejores obras de Stubbs. Las cuatro jarras de porcelana de Meissen evocan a Koons y a Warhol, y ofrecen una prueba más del exquisito ojo de Testino. Las dos impresionantes series de flores, así como la exposición en su conjunto, demuestran la singular versatilidad del artista”, opina De Pury. Otros puntos culminantes de la muestra, abierta hasta el 15 de noviembre, son los retratos de Stella Tennant, Daria Werbowy y Vittoria Ceretti.

‘Horses (II) Urtasaray’, Uzbekistán, 2023. Impresión digital‘Horses (II) Urtasaray’, Uzbekistán, 2023. Impresión digitalMario Testino

Testino asume con naturalidad y sin nostalgia los cambios en el mercado y en el mundo que han transformado el trabajo que lo hizo célebre en los años noventa. “Cuando comencé en la fotografía de moda la atención estaba puesta en la creatividad. Mucho de eso dejó de existir debido a la creciente importancia de las ventas. Hacia el final de mi época como fotógrafo de moda era más importante mostrar un bolso en su totalidad y en detalle que crear en la lectora el deseo de ser la mujer que lo llevaba. El mundo va cambiando y uno tiene que aceptar que esos cambios son naturales. Me siento afortunado de poder mostrar ahora otra faceta de mis intereses”.

Le pregunto si la crisis de la atención que vivimos está cambiando el modo de apreciar su trabajo. “Creo que hoy la fotografía sirve para documentar lo que la gente vive día a día: qué come, dónde está, qué hace. Dejó en gran medida de ser vista como un ejercicio para soñar y se convirtió más en una herramienta para mostrar la vida real. Por eso las revistas, que antes hacían soñar a la gente, pasaron a tener menos importancia, e influencers y creadores, que enseñan su día a día, adquirieron mucha más relevancia”. Lo dice sin dramas, como quien diagnostica una enfermedad crónica con tratamiento.

El Mario Testino que podrá verse en Venecia es un apasionado del arte que le dio fama

No hay mirada atrás ni lamento por el pasado. El Mario Testino que podrá verse en Venecia es un apasionado del arte que le dio fama y al que le augura, a pesar de todo, larga vida. “Hoy me siento más fotógrafo que cuando solo estaba en la moda. En aquella época, mi mirada sobre la belleza de la persona adquiría muchas veces más importancia que la luz o la composición. Entonces era mitad estilista y mitad fotógrafo”, aventura