El Vall d’Hebron Instituto de Investigación (VHIR) pondrá en marcha TopiDLE, un proyecto destinado a completar el desarrollo preclínico de TopiTali, una formulación tópica de talidomida para el tratamiento del lupus eritematoso discoide. La investigación, liderada por Cristina Solé, investigadora principal del grupo de Reumatología del VHIR, ha recibido financiación …
El Vall d’Hebron Instituto de Investigación (VHIR) pondrá en marcha TopiDLE, un proyecto destinado a completar el desarrollo preclínico de TopiTali, una formulación tópica de talidomida para el tratamiento del lupus eritematoso discoide. La investigación, liderada por Cristina Solé, investigadora principal del grupo de Reumatología del VHIR, ha recibido financiación de la LEO Foundation y pretende generar la evidencia científica y regulatoria necesaria para avanzar posteriormente hacia estudios en personas.
La estrategia parte de una cuestión clínica conocida: la elevada eficacia que puede alcanzar la talidomida en determinados pacientes con lupus cutáneo refractario contrasta con los importantes problemas de seguridad derivados de su administración sistémica. El objetivo de los investigadores es, por tanto, mantener la acción terapéutica del fármaco sobre la piel minimizando su paso a la circulación sanguínea.
Una necesidad terapéutica todavía no resuelta
El lupus eritematoso discoide es la forma más frecuente de lupus cutáneo crónico. Según los datos aportados por Vall d’Hebron, afecta a más de 500.000 personas en Europa, principalmente mujeres en edad fértil. La enfermedad produce lesiones inflamatorias persistentes, especialmente en la cara, las orejas y el cuero cabelludo, que pueden provocar cicatrices permanentes y pérdida irreversible de cabello, además de afectar de forma considerable a la calidad de vida.
Actualmente se dispone de corticoides, inmunomoduladores tópicos y diferentes tratamientos sistémicos, pero una parte de los pacientes no responde adecuadamente. En los casos refractarios, la talidomida oral puede alcanzar tasas de remisión cercanas al 90 %. El principal obstáculo reside en que su utilización prolongada puede causar neuropatía periférica irreversible y presenta un elevado riesgo de toxicidad durante el embarazo. Además, las lesiones pueden reaparecer tras retirar el tratamiento.
«Los pacientes con lupus cutáneo necesitan nuevas opciones terapéuticas que combinen eficacia y seguridad. Nuestro objetivo es desarrollar una estrategia que permita aprovechar los beneficios de la talidomida evitando los efectos adversos derivados de su administración sistémica», explica Cristina Solé.

Concentrar la acción del fármaco en la piel
TopiDLE se apoya en TopiTali, una formulación tópica desarrollada por la Unidad de Lupus del VHIR. A diferencia de la administración oral, la crema ha sido diseñada para que la talidomida actúe directamente sobre las lesiones cutáneas reduciendo su absorción sistémica.
Los primeros resultados obtenidos en modelos animales apuntan a una reducción aproximada del 90 % de las lesiones cutáneas. En estos estudios, el fármaco permaneció localizado en la piel y no fue detectado en la circulación sanguínea. Se trata, no obstante, de resultados preclínicos que deberán confirmarse a lo largo de las siguientes fases de investigación antes de poder determinar su seguridad y eficacia en pacientes.
El programa previsto para los próximos tres años incluirá estudios farmacocinéticos para comprobar que la talidomida permanece localizada en la piel, comparaciones de eficacia frente a otros tratamientos tópicos actualmente disponibles y estudios de seguridad, incluida la evaluación de la toxicidad reproductiva.
Biomarcadores y medicina personalizada
El proyecto no se limitará al desarrollo farmacológico. Los investigadores estudiarán también los mecanismos moleculares responsables de la respuesta antiinflamatoria mediante técnicas como la transcriptómica espacial y el análisis de microARN.
Estas herramientas permitirán caracterizar los cambios que se producen en los tejidos durante el tratamiento e intentar identificar biomarcadores capaces de facilitar el seguimiento de la respuesta terapéutica. Según el equipo investigador, este conocimiento podría contribuir asimismo al desarrollo de estrategias de medicina personalizada en lupus cutáneo.
El objetivo final de TopiDLE es reunir las evidencias científicas y regulatorias necesarias para iniciar un ensayo clínico de fase I/II.
La investigación reúne a profesionales de Reumatología, Dermatología, Anatomía Patológica, Bioquímica Clínica, farmacología y genómica, con participación del Hospital Universitario Vall d’Hebron, el VHIR, el Centro Nacional de Análisis Genómico, el IRB Barcelona y la Universidad de Barcelona.
Más allá del lupus eritematoso discoide, el equipo plantea que el conocimiento obtenido durante el proyecto podría servir de base para desarrollar en el futuro una plataforma de fármacos inmunomoduladores tópicos dirigida a otras enfermedades autoinmunes de la piel.