El tratamiento del melanoma, uno de los cánceres de piel más agresivos, podría estar ante un importante avance. Las farmacéuticas Moderna y Merck han anunciado resultados positivos en la última fase de los ensayos clínicos de una vacuna personalizada basada en ARN mensajero (ARNm), diseñada específicamente para cada paciente.
Los resultados apuntan a una reducción del riesgo de que el tumor vuelva a aparecer y a una mejora de la supervivencia de los pacientes. Los datos serán presentados próximamente en una reunión médica internacional, donde también se abordarán los siguientes pasos para solicitar las correspondientes autorizaciones regulatorias.
El tratamiento experimental, denominado intismeran autogene, utiliza tecnología de ARN mensajero para desarrollar una terapia personalizada a partir de las características del tumor de cada paciente.
El ensayo de fase 3 ha contado con 1.137 pacientes que habían sido sometidos previamente a una cirugía para extirpar un melanoma. El objetivo era evitar que la enfermedad reapareciera después de la intervención.
Los participantes recibieron la combinación de intismeran autogene con Keytruda, frente al tratamiento con Keytruda en solitario.
Los resultados muestran mejoras estadísticamente significativas y clínicamente relevantes tanto en la supervivencia libre de recurrencia como en la supervivencia libre de metástasis a distancia.
El oncólogo Eduardo Nagore, del Instituto Valenciano de Oncología, ha destacado que los resultados se apoyan en investigaciones anteriores en las que ya se había observado una importante reducción de las recaídas.
En concreto, los estudios previos apuntaban a que la tasa de recurrencia podía reducirse aproximadamente a la mitad, es decir, disminuía la posibilidad de que el melanoma volviera a aparecer después del tratamiento.
Ahora, los resultados obtenidos en fase 3 refuerzan el potencial de esta estrategia personalizada para pacientes con melanoma de mayor riesgo.
El estudio incluyó a personas con melanoma cutáneo en estadios IIB, IIC, III o IV que había sido completamente extirpado mediante cirugía y que no habían recibido previamente tratamiento sistémico.
La combinación experimental alcanzó los objetivos principales establecidos en el ensayo. No obstante, la investigación todavía continúa para analizar otros resultados importantes, entre ellos la supervivencia global.
Por tanto, aunque los datos son especialmente prometedores, el tratamiento aún se encuentra dentro del proceso de investigación y deberá superar los correspondientes trámites regulatorios antes de poder convertirse en una opción terapéutica generalizada.