Es uno de los monumentos más famosos y más visitados del mundo, pero ahora, el Coliseo de Roma se ha convertido en un centro neurálgico de la delinciencia en la capital de Italia, lo que ha obligado a las autoridades a intensificar la vigilancia.
Italia ha declarado una ‘zona roja’ de emergencia en torno al monumento tras un importante aumento de los delitos cometidos por sospechosos «no pertenecientes a la UE», según informa la policía.
Las autoridades alertan de que la zona se ha visto afectada en las últimas semanas por «actividades delictivas y tráfico de drogas», lo que ha llevado a las autoridades a reforzar la seguridad en torno al monumento.
La policía ha desplegado patrullas las 24 horas del día para frenar la ola de delincuencia. Los primeros incidentes surgieron el 1 de julio, cuando una multitud de unos 50 jóvenes irrumpió en el anfiteatro y lanzó fuegos artificiales directamente contra los coches de policía.
Según el prefecto de Roma, Lamberto Giannini, dos agentes de policía resultaron heridos en el lugar de los hechos. Añadió que los intrusos habían organizado una fiesta ilícita dentro del recinto, que tiene casi 2.000 años de antigüedad, lo que suponía un «riesgo de daños graves».
El lanzamiento de cohetes contra los agentes fue solo uno de los muchos actos peligrosos ocurridos en la zona, y la policía calificó la ola de delincuencia como una «grave emergencia de salud pública».
Según el jefe de seguridad Giannini, se sospecha que grupos de jóvenes de origen no perteneciente a la UE han perpetrado tráfico de drogas y ataques violentos.
El cargo cree que la reciente inauguración de la nueva estación de metro ‘Roma Colosseo’, que conecta el centro histórico de la ciudad con las afueras del este, ha desencadenado el aumento de los ataques.
El dispositivo de vigilancia se puso en marcha el 24 de agosto y estará vigentes hasta Navidad. Durante este período, los agentes de policía patrullarán el Coliseo las 24 horas del día.