Jacques de Mónaco es marqués de Les Baux desde el día en que nació, pero ha necesitado casi doce años para conocer el lugar que da nombre a su título. El príncipe heredero viajó este sábado 5 de septiembre por primera vez hasta Les Baux-de-Provence acompañado por sus padres, Alberto II y Charlene de Mónaco, y por su hermana gemela, Gabriella. Allí recibió simbólicamente las llaves de la localidad y puso rostro a una parte de la historia que algún día heredará.

Peso dinástico

Les Baux-de-Provence es un pequeño pueblo de apenas 264 habitantes, encaramado sobre las Alpilles, pero su relación con los Grimaldi se remonta al siglo XVII. De ahí que durante la jornada ondeara la bandera de Mónaco en lo alto del castillo y que la llegada de la familia principesca se hubiera convertido en todo un acontecimiento para sus vecinos.

Jacques, de 11 años, recorrió las calles junto a Gabriella y sus padres antes de protagonizar el acto principal de la mañana. Anne Poniatowski, alcaldesa de Les Baux-de-Provence y vicepresidenta de la asociación francesa de Sitios Históricos Grimaldi, le entregó las llaves de la localidad. El joven príncipe asistió además a la inauguración de una placa conmemorativa en su honor.

El príncipe Jacques de MónacoEl príncipe Jacques de Mónaco Gtres

El título que ostenta Jacques permite retroceder casi cuatro siglos en la historia de los Grimaldi. Después de que Honoré II fuera reconocido como príncipe de Mónaco en 1612, el soberano buscó el acercamiento a Francia. El Tratado de Péronne, firmado en 1641 por Honoré II y Luis XIII, colocó al Principado bajo protección francesa y compensó a los Grimaldi por la pérdida de sus posesiones bajo dominio español con distintos territorios franceses.

Entre ellos se encontraba Les Baux, marquesado y vinculado desde entonces a la familia Grimaldi. El título de marqués de Les Baux terminaría asociado tradicionalmente al heredero de la Corona monegasca. Alberto II lo ostentó antes de ser soberano y, cuando nacieron Jacques y Gabriella el 10 de diciembre de 2014, pasó a su hijo.

El recuerdo de la princesa Grace

Pero el viaje encerraba también una historia mucho más personal para Alberto. El príncipe había visitado Les Baux en 1982 acompañado por su madre, Grace Kelly. Fue uno de los últimos viajes que realizó junto a ella. Cinco meses después, el 14 de septiembre, la princesa Grace murió tras el accidente de automóvil sufrido el día anterior cuando regresaba a Mónaco desde Roc Agel. Cuarenta y cuatro años después, Alberto ha vuelto ya como soberano y llevando consigo a sus propios hijos. La fotografía familiar encerraba así dos tiempos de los Grimaldi.

Charlene eligió para la ocasión un vestido largo negro con estampado floral; Gabriella vistió de blanco. Alberto y Jacques aparecieron de traje. Más allá del protocolo, el protagonista era el pequeño heredero.