Las nuevas promociones de Zaragoza se asoman a la Z-40. El anillo que rodea a la capital se ha convertido en todo un ‘caramelito’ para un sector que vive sus años de gloria con el miedo en el cuerpo. Dicen que pronto se acabará su tiempo de oro y que el sector ya ha empezado a notar síntomas de fatiga. ¿El motivo? El precio de la vivienda, admiten.

Estas nuevas y soñadas urbanizaciones crecen a las afueras de barrios consolidados y con tanta historia como La Jota, Vadorrey, San José o Miralbueno. Sencillamente, donde hay suelo en venta y urbanizable. Las construcciones cumplen un patrón muy similar: viviendas de 90 metros cuadrados útiles, con su terraza y espacios comunes para sus residentes, que salen al mercado por un precio medio de 300.000 euros.

«La horquilla oscila entre los 280.000 y los 350.000 euros», detalla Juan Carlos Bandrés, presidente del Clúster Industrial de la Construcción de Aragón (CICA), que admite que el sector tiene que analizar y buscar soluciones para mantener las ventas, y eso pasa por poner freno a los precios. «Debemos industrializar el sector, contener los precios o no se venderá lo que se construya», confiesa.

Suelos de la trasera del Príncipe Felipe de Zaragoza, con capacidad para 762 viviendas.

Suelos de la trasera del Príncipe Felipe de Zaragoza, con capacidad para 762 viviendas. / RUBÉN RUIZ

Sin embargo, apunta, se enfrentan a un problema que, a día de hoy, hace que esta aspiración —y necesidad— no sea viable. «Los costes de construcción suben un 7% de media al año», explica, de ahí la necesidad de encontrar una fórmula que abarate el precio de la vivienda o, al menos, evite que siga creciendo. «Debemos conseguir que sea factible, para que se sigan urbanizando nuevos sectores y construyendo vivienda», subraya.

Un barrio con mucha VPO

Ningún barrio se libra de esta losa. Tampoco Arcosur. Es el barrio de Zaragoza con promociones de obra nueva más baratas y, aun así, algún piso supera la cifra de los 300.000 euros. Lo más barato en esta zona está en los 200.000 euros ‘y pico’. «Arcosur también está subiendo de precio. Ahora no hay tantos reparos en irse a vivir a esta zona porque las comunicaciones son mejores y se prevé una conexión directa con la línea 1. Es un sector con capacidad de crecimiento», explica Bandrés. Y así es.

También hay más interés ahora que el Gobierno de Aragón ha incrementado el precio del módulo de la vivienda protegida un 14%, hasta los 2.104 euros por metro cuadrado, lo que implica una subida máxima de 260 euros respecto al precio actual. Es decir, difícilmente se encontrarán pisos por menos de 220.000 euros. Desde el clúster apuntan que, en la vivienda usada, entre lo que cuesta y la reforma que exige, la hipoteca acaba siendo similar.

Y de un barrio de VPO a otro de excelencia. Entre las zonas más caras de la ciudad se encuentran el barrio del AVE, Miralbueno o, ahora, la avenida Cataluña, otro desarrollo en plena ebullición y con una importante demanda, que se completa con el sector de Vadorrey. Zonas en las que se pueden ver anuncios muy por encima de los 350.000 euros para los pisos más grandes o los áticos.

TORRE DE ZARAGOZA - BARRIO DELICIAS

Torre Zaragoza, en el barrio Delicias. / MIGUEL ANGEL GRACIA / EPA

Desde el sector reclaman cambiar la «densidad» de viviendas. El planeamiento urbano contempla, en su mayoría, pisos de 90 metros cuadrados que, si redujeran su tamaño, permitirían construir más viviendas y venderlas a precios más razonables. En resumen: más baratas, pero más pequeñas.

Ahora bien, otro detalle que no pasan por alto y que supone un problema es que, para poder empezar a construir, los bancos exigen que entre el 40 y el 50% de las viviendas se hayan vendido, lo que implica que esos futuros propietarios tienen que esperar, de media, tres años para entrar en sus casas. «Ahora, para comprarse un piso a estrenar y sobre plano, hay que tener mucha paciencia», confiesa Bandrés.

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