Por Lindsay Whitehurst y Gary Fields – The Associated Press

El Gobierno del presidente, Donald Trump, renovó el domingo su apelación ante la Corte Suprema después de que una jueza federal bloqueara nuevas restricciones al voto por correo de cara a las elecciones de mitad de mandato.

La presentación judicial se produjo después de que la jueza de distrito Indira Talwani prorrogara una orden contra el Servicio Postal relacionada con la implementación de la orden ejecutiva del presidente Donald Trump para las elecciones de noviembre.

La disputa legal surge justo cuando los estados comienzan a enviar las boletas por correo, lo que deja al Gobierno poco tiempo para realizar cambios importantes en las normas de votación por correo.

“Ya se han empezado a enviar boletas por correo en Carolina del Norte, y más estados iniciarán el proceso de envío mientras la orden judicial siga vigente, incluidos Alabama el 9 de septiembre y al menos cinco estados durante la semana del 13 de septiembre”, señaló el procurador general John Sauer en el escrito presentado.

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“Cuando esos sobres con las boletas entran en el sistema postal, es imposible recuperarlos. Y aunque la orden judicial permite al Servicio Postal y a los estados seguir tomando medidas para garantizar que sus sobres cumplan con los requisitos de la norma… cada día que la orden permanece vigente conlleva el riesgo de sembrar confusión y caos porque convierte dichas medidas preparatorias en algo voluntario en lugar de obligatorio”.

La apelación representa la tercera vez que el Gobierno solicita la intervención del máximo tribunal. La Corte Suprema ha permitido que el plan siga adelante, pero aún no se ha pronunciado sobre su legalidad.

Esta batalla podría tener importantes repercusiones en las elecciones de este año, en las que está en juego el control del Congreso. Casi un tercio de los votantes en Estados Unidos emite su voto por correo.

Los estados gobernados por demócratas y los grupos defensores del derecho al voto sostienen que los cambios son inconstitucionales. Los funcionarios electorales sostienen que no hay tiempo suficiente para modificar sus sistemas y así cumplir con las nuevas directrices del Servicio Postal.

La Administración Trump ha presentado estas restricciones como cambios de sentido común que entran dentro de sus facultades para regular el servicio de correo.

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“En pocas palabras, la mejor manera de abordar los temores de las partes sobre la imposibilidad de cumplir con la norma es conceder una suspensión administrativa inmediata de la orden, seguida de una suspensión total a la espera de una revisión más exhaustiva”, declaró Sauer. “Eso disipará el manto de incertidumbre indebida que el tribunal de distrito ha proyectado sobre la norma, dejando claro a todos los implicados que el cumplimiento de la misma no es opcional y debe comenzar sin más demora”.

El escrito añadía que la elegibilidad para el voto por correo y el voto en ausencia seguirá rigiéndose por la legislación estatal, y que serán los funcionarios estatales y locales quienes determinen quién puede utilizar este método y qué papeletas son válidas para el recuento. “El Servicio Postal no desempeñará papel alguno en la determinación de la elegibilidad de los votantes, el mantenimiento de los censos electorales ni el recuento de votos”.

Trump lleva tiempo intentando limitar el voto por correo, a pesar de que él mismo utiliza a menudo este método para emitir su propio voto. Ha atribuido falsamente su derrota en las elecciones de 2020 frente al demócrata Joe Biden al voto por correo, difundiendo acusaciones de fraude sin fundamento. Sin embargo, hasta la fecha no ha logrado modificar este procedimiento electoral de larga data.