Será difícil que Julián Álvarez se vuelva a ganar a la afición del Atlético de Madrid. Los pitos de tu propia grada son una sentencia complicada de voltear. El delantero argentino, ya consciente que tendrá que ser jugador rojiblanco, al menos hasta el próximo mercado de fichajes, tiene por delante la tarea de recuperar el amor del Metropolitano.

La imagen en el feudo madrileño en el partido ante el Villarreal fue muy dura. El ’19’, pitado, insultado y abucheado a su salida al terreno de juego, se marchó directamente a los vestuarios tras el pitido final a petición del club, no acudiendo con sus compañeros a aplaudir al Fondo Sur.

Este sábado, tras la dura derrota ante el Athletic Club en San Mamés (3-0), la imagen fue diferente. Julián sí acompañó al resto de la plantilla a saludar y agradecer el desplazamiento de los cientos de aficionados colchoneros que viajaron a Bilbao para ver al equipo. Arropado por compañeros como Musso, Giuliano Simeone o el Cuti Romero. Un paso más hacia una difícil reconciliación.

Antes, durante el partido, Julián volvió a sentir la furia de la afición sobre él. En el momento del cambio en el minuto 60 de juego, el delantero volvió a ser pitado y abucheado por los aproximadamente doscientos aficionados del Atleti que se hacían sentir en el feudo bilbaíno.

«Esta es una oportunidad que se le presenta a Julián para ajustar un montón de situaciones en su vida», le decía el Cholo a Julián en la rueda de prensa previa al partido. El técnico parece estar cansado del caso y quiere poner todo lo sucedido en el pasado lo antes posible por el bien del equipo.

En San Mamés, Julián dio una mejor imagen que la del día ante el Villarreal y, pese a las caras que se le critican desde sectores rojiblancos, el argentino fue de los más desequilibrantes del equipo. El único que creó peligro para el Atlético en la segunda parte.

“Para nosotros, Julián es importantísimo. Siempre vamos a estar con él, vamos a apoyarlo para que, vuelva con, ritmo y pueda ayudar al equipo como lo hizo la temporada pasada”, dijo Giuliano tras el partido a Movistar.

El Atlético necesita recuperar a su delantero si quiere tener éxito esta temporada, y solo lo puede hacer con la ayuda de la afición, para que Julián no se sienta incómodo cada vez que salta al terreno de juego.

La próxima prueba de fuego es el próximo 16 de septiembre, cuando el Atleti recibe en el Metropolitano a Osasuna. Antes, el equipo del Cholo tiene que viajar a Anfield para enfrentarse al Liverpool en la primera jornada de la fase liga de la Champions, y tiene otro desplazamiento al País Vasco para jugar contra la Real Sociedad en Anoeta. Dos oportunidades para que mejore esa ansiada reconciliación y que si vuelve a salir desde el banquillo (como ha hecho todos los partidos que ha jugado esta temporada), lo haga sin notar esa animadversión que le ha mostrado su afición hasta ahora para que pueda jugar cómodamente.