Un total de 21 migrantes de nacionalidad marroquí han sido identificados por la Guardia Civil en las últimas horas en Ceuta por participar en un ataque con piedras contra una patrulla del Ejército y agentes del instituto armado. Los hechos se produjeron la noche del sábado cerca de la playa de El Trampolín, donde se instaló el mayor asentamiento informal tras la entrada masiva de los pasados días 30 y 31 de julio. Según han confirmado fuentes policiales, en el incidente no se registraron heridos ni hubo daño materiales. Tras su identificación, los implicados regresaron a Marruecos “de manera voluntaria”.

Hace 10 días, otros 12 marroquíes fueron detenidos por un episodio similar en la pedanía de Benzú, una zona costera de la ciudad autónoma que las mafias utilizan en ocasiones para embarcar a migrantes que quieren alcanzar la península.

En paralelo, alrededor de 300 personas se han manifestado este domingo en la ciudad autónoma bajo el lema “pedimos soluciones y expulsión”. Congregados en la plaza de los Reyes, frente a la sede de Delegación del Gobierno, los ceutíes ataviados con banderas de España, Ceuta y la Unión Europea, pidieron la dimisión del Delegado del Gobierno. Su intención era recorrer la ciudad, hasta acabar en la frontera de Marruecos, donde harán una sentada. La manifestación ha dado comienzo con el himno de España y cánticos de “Ceuta no se vende”.

Ayer, el Gobierno central tomó el control de las instalaciones del puerto ceutí para ubicar a más de 1.000 migrantes. El realojo ya estaba pactado por el presidente de la ciudad, el popular Juan Jesús Vivas, que se echó para atrás en el último momento. El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática y responsable del mando único al frente de la crisis, Ángel Víctor Torres, ha asegurado que las carpas que se están instalando en el puerto para la atención de los migrantes son “temporales” y se desmontarán cuando los migrantes “sean devueltos”.