Dennis, vecino de Rekalde de 20 años, fue recordado ayer por sus amigos y familiares en Lekeitio, donde murió el sábado durante el Antzar Eguna. … Sus amigos se desplazaron hasta la localidad para homenajear a su amigo y, antes de la concentración convocada por el Ayuntamiento, acudieron al lugar del puerto donde falleció. Allí, en un momento íntimo y apartado de la multitud, depositaron varios ramos de flores y encendieron velas en su memoria. Los amigos permanecieron juntos sin poder contener las lágrimas y consolándose unos a otros. También acudieron los padres de Dennis. Después, el grupo se incorporó al acto oficial celebrado frente al Ayuntamiento, donde se guardaron diez minutos de silencio.
Ya por la mañana, sus amigos se habían reunido en un bar de Irala que Dennis frecuentaba habitualmente, propiedad del padre de uno de sus mejores amigos. Permanecieron allí juntos, abrazándose y tratando de asimilar lo ocurrido. Algunos acudieron con ramos de flores y, a media tarde, parte del grupo se desplazó hasta Lekeitio en numerosos coches y furgonetas.
El día anterior, la muerte les había sorprendido en plena fiesta y algunos de ellos presenciaron lo ocurrido. «Estoy en shock, no me lo creo, se ha ido, lo he visto todo», relataba el sábado uno de sus amigos a este periódico, todavía conmocionado mientras los servicios de emergencia trataban de salvarle.
Dennis se encontraba poco antes de las cuatro de la tarde con su cuadrilla en la zona del puerto, junto a las pasarelas que dan acceso a las embarcaciones. En un momento dado comenzó a sentirse indispuesto y entró en parada cardiorrespiratoria. Los sanitarios que prestaban servicio durante el Antzar Eguna acudieron en primer lugar y comenzaron las maniobras de reanimación. Sus amigos intentaron abrir un hueco entre la multitud para que los profesionales pudieran trabajar. El entorno del puerto estaba abarrotado y parte de la zona tuvo que ser desalojada para facilitar la asistencia y el acceso de los vehículos de emergencia. Se incorporaron posteriormente dos UVI móviles y otro recurso de Cruz Roja, además de efectivos de la Ertzaintza y de la Policía Local.
Una hora de reanimación
Durante aproximadamente una hora, los sanitarios intentaron recuperar al joven. A escasos metros se encontraban las embarcaciones y las cuadrillas que habían acudido al Antzar Jokoa, mientras los asistentes iban conociendo lo sucedido y el bullicio se apagaba poco a poco. Finalmente, los esfuerzos de los equipos de emergencia no pudieron evitar el fallecimiento. Por el momento, la causa concreta no ha sido determinada y, según confirmó a este periódico uno de sus amigos, no llegó a caerse ni se dio ningún golpe antes de que comenzara a sentirse indispuesto. La Ertzaintza mantiene abierta una investigación para esclarecer las circunstancias.
Tras confirmarse la muerte, la Comisión decidió suspender el Antzar Jokoa. Para entonces, la embarcación número 72 había sido la última en participar y otras 40 cuadrillas se quedaron sin poder salir al agua. La organización comunicó a los participantes que no habría ganadores. Por megafonía, el Ayuntamiento y la Comisión de Antzar comunicaron la cancelación del resto de los actos oficiales previstos para la jornada y trasladaron su «abrazo y ánimo» a los familiares y amigos. Ya por la tarde, un vehículo fúnebre acudió al puerto y una jueza se desplazó hasta allí para proceder al levantamiento del cadáver. El traslado del cuerpo se produjo alrededor de las siete de la tarde.
Dennis estaba muy vinculado al baloncesto. Había jugado durante varios años en el Unamuno Saskibaloi Kluba, una relación que compartía con su hermano, que también formó parte del club. La entidad bilbaína lamentó el sábado su muerte a través de las redes sociales. «Lamentamos comunicar el fallecimiento de nuestro exjugador Dennis», señaló el club, antes de trasladar su pésame a familiares y amigos..
