Cuando Lillo se incorporó al cuerpo técnico de Guardiola en el City, Cancelo fue motivo de animadas charlas. El debate giraba en torno a cómo explotar el potencial de uno de los laterales más creativos del mundo.
Finalmente, apostaron por implicarlo más en el juego con una maniobra: que partiera como lateral izquierdo, pero que ocupara constantemente zonas interiores.
El objetivo era un clásico de Guardiola: generar superioridades en el mediocampo. Y no era una novedad: Lahm ya había sido la extensión de Pep en el Bayern.
Han pasado cinco años y Cancelo es suplente en el Barça de un canterano al que Flick comparó con Lahm la temporada pasada. Xavi Espart (19 años) ya no es solo la revelación de la pretemporada del Barça. El canterano, un lateral formado con el libro de estilo de los mediocentros de La Masia, ha sido titular en las primeras cuatro jornadas de Liga.
En Mestalla volvió a ser el lateral izquierdo titular, pero su influencia en el juego trasciende a su posición. Espart se ha convertido en el factor X del equipo, un elemento difícil de detectar para los rivales por su inteligencia en la ocupación de los espacios.

Flick recoge un balón al lado de Espart / Dani Barbeito / SPO
El factor X
Ante el Valencia fue el gran comodín: un futbolista clave en la salida de balón, un apoyo constante para aclarar el juego y también un recurso en ataque, porque también pisó la mediapunta en algunos instantes de la posesión azulgrana.
La presencia de Rodri hizo que varios jugadores ganaran altura y que el Barça acumulara muchos recursos por delante del balón. Uno de ellos fue Espart, que se entiende de manera natural con futbolistas como Pedri y que está formando una sociedad muy complementaria con Gordon en la banda izquierda.
No es extraño. El Barça ha pasado de jugar con un extremo que iba por dentro como Raphinha a hacerlo con un extremo-extremo como Gordon, que juega por fuera. Es un perfil que casa muy bien con Espart, que se mete por dentro constantemente.
Espart ya es el único defensa de Flick que no ha participado en las rotaciones y nadie se atreve a ponerlo en el banquillo en el debut en la Champions del miércoles ante el Feyenoord. En Mestalla, ni Cancelo ni Balde salieron del banquillo y no se puede descartar que el portugués juegue de inicio, aunque Flick tiende a ser conservador con las cosas que le funcionan.
En este arranque de temporada ha hecho un mínimo de tres cambios por partido, pero con Espart está exprimiendo su estado de gracia. El canterano, que renunció a hacer vacaciones, llegó con una marcha más del Europeo Sub-19 y desde entonces se ha convertido en el último invento de Flick. «Es un jugador top», insiste el alemán. Con él en el campo el Barça gana un lateral con el IQ de los mediocentros clásicos de la escuela Barça.