Después de más de 20 años, ¡el Audi A2 está de vuelta! A ver, lógicamente no es el mismo A2 de entonces; de hecho, ya no es un utilitario ni tampoco un monovolumen ni tampoco un coche con chasis de aluminio; ahora es más grande, tiene una carrocería a lo compacto-crossover, presenta un chasis más convencional y, bueno, se apellida ‘e-tron’. Hemos tenido ocasión de ver y tocar primera vez este A2 reinventado; y en este artículo con vídeo queremos explicaros los aspectos fundamentales del nuevo modelo de Audi, así que ¡al lío!

Seguro que muchos de vosotros recordáis cómo era el antiguo Audi A2, un monovolumen urbano de pequeñas dimensiones, construido sobre una estructura integral de aluminio. Desde luego, allá por el año 1999, llamaba la atención por sus peculiares proporciones y su techo curvado; pero, aunque tenía a su favor una gran ligereza y unos consumos particularmente bajos, era un coche de fabricación compleja y costosa.

Por todo ello, tras poco más de cinco años y medio en el mercado, nos dijo adiós en 2005. Así pues, hemos tenido que esperar mucho tiempo para dar la bienvenida a este nuevo A2 que sí va a ser fabricado en serie y que sí va a llegar al mercado. De hecho lo hará sustituyendo por partida doble al Audi A1 y al Audi Q2, modelos que están al final de su vida comercial.

Exterior y dimensiones del Audi A2 e-tron

Lo primero que llama la atención es que el nuevo A2 es un automóvil mucho más grande que el antiguo, que apenas medía 3,83 metros de largo. El A2 e-tron mide 4,32 metros, con 2,77 m de batalla; tiene una anchura de 1,79 m y una altura de 1,55 m. Por lo tanto, aunque preserva hasta cierto punto la morfología del modelo original, ya no es un utilitario del segmento B sino un compacto del segmento C. De hecho, comparte la plataforma MEB+ con otros compactos eléctricos del Grupo como el Volkswagen ID.3 y el Cupra Born

En cuestión de diseño, yo tengo mis gustos y vosotros los vuestros; de manera que lo que voy a hacer es destacar los principales rasgos del A2 e-tron. Y en mi opinión, no están en el frontal sino en el techo, que es donde existe un verdadero nexo de unión entre el nuevo modelo y aquel al que recuerda. El techo forma un arco muy definido, que se inicia en un parabrisas amplio e inclinado y desemboca en esta especie de doble luneta trasera con un pequeño alerón. Las formas del vidrio no son tan sofisticadas como en las del A2 original, pero producen un efecto visual similar. Por fuera… y por dentro, ya que esta peculiar configuración supone literalmente un obstáculo para la visibilidad a través del espejo retrovisor interior.

Siguiendo con la trasera, las ópticas son muy distintas a las de aquel A2 y mucho más en consonancia con la moda actual, con una líneas horizontales luminosas. Y, nuevamente a la moda, el voluminoso paragolpes está acabado en un delicadísimo “negro piano”.

Pasando al frontal, tenemos unos proyectores delanteros LED, que pueden ser matriciales como opción, y que recuerdan a los de otros modelos eléctricos de la marca como los A6 y Q6 e-tron. Como aquellos, permiten elegir entre distintas firmas luminosas; pero además ofrece una “firma activa” que promete hacerse inconfundible al observar el coche desde lejos. 

Vimos antes que la línea del techo es quizás lo que más nos hacer recordar al Audi A2 nacido al final del siglo pasado; pero hay otro claro homenaje que en realidad son cuatro: me refiero a sus pasos de rueda tan abultados que evocan los del modelo original y sirven para distinguir aún más a este A2 e-tron de sus “primos” eléctricos ID.3 y Born. Ah, y también se distingue por otras cuatro cosas más: los tiradores de las puertas, que en este caso son eléctricos y no convencionales, muy al estilo de los del Volvo EX60. Las llantas estarán disponibles en medidas entre 18 y 20 pulgadas, por cierto.

Interior del Audi A2 e-tron

El interior del Audi A2 e-tron es bastante luminoso, mas aún cuando lleva equipado el techo panorámico de cristal opcional de 1,6 metros cuadrados; y también es un interior bastante a la moda. Bastante a la moda en el sentido de que está muy de moda recubrir el salpicadero y otras superficies con tejido de apariencia resistente.

El volante es parecido al que ya hemos encontrado en otros nuevos modelos de Audi, con botones que son sensibles a la presión y no simplemente al tacto; tras el que encontramos unas levas que permiten modificar la recuperación de energía cinética. Pasando a las pantallas, tenemos la acostumbrada pareja de instrumentación e infoentretenimiento, en medidas de 11,9 y 12,8 pulgadas respectivamente. Estas pantallas se pueden acompañar de un head-up display con realidad aumentada.

La consola central desde luego es bastante original y crea una especie de salto entre su mitad delantera y su mitad trasera. Incorpora dos bases de carga inalámbrica con MagSafe; y además, tenemos como novedad en Audi una serie de soportes magnéticos denominados Fidlock, que sirven para acoplar distintos soportes (como portabebidas o colgadores) de manera muy sencilla.

Volviendo a un apartado que siempre importa en un coche premium como es un Audi, la impresión de calidad me parece en general adecuada, tirando a satisfactoria, sobre todo en todo aquello que queda al alcance de la vista y de la mano; lo mismo puede decirse de los asientos, que son bastante cómodos. Además, hay aspectos relevantes que no se ven pero sí se sienten, como la insonorización del habitáculo: las puertas tienen doble sellado, el parabrisas está hecho en cristal laminado acústico y también se ofrece ese mismo tipo de vidrio para las ventanillas delanteras, como opción.

Sentados en las plazas traseras vamos a encontrar prácticamente el mismo espacio que en un Volkswagen ID.3 o un Cupra Born, lógicamente; se trata pues, de una segunda fila razonablemente amplia, sobre todo si la comparamos con el de un compacto tradicional de combustión. Hay buena altura libre para la cabeza, anchura más que suficiente para dos personas de buena talla y una tercera plaza a la que no puedo calificar como inutilizable.

Maletero del Audi A2 e-tron

El maletero es funcional, si bien no especialmente amplio. Aunque el umbral de la boca de carga queda un poco elevado, los 396 litros de capacidad son bastante aprovechables gracias a lo verticales que son las paredes del espacio de carga. Con los respaldos traseros plegados, podremos disponer de una capacidad máxima de 1.336 litros.

Como opción, podemos situar el piso a dos alturas, se ofrecen tres dispositivos Fidlock, y una toma de 12V. Curiosamente, también es una opción para las dos motorizaciones básicas, un pequeño cofre con tapa bajo el capó delantero, cuyos apenas 13 litros sirven cuando menos para guarda el cable de carga. Las dos versiones más potentes sí traerán de serie este cofre.

Motores y baterías del Audi A2 e-tron

Ahora, hablemos sobre baterías y motores. Empezando por estos últimos, al igual que el ID.3 y el Born, el A2 e-tron monta un propulsor trasero, síncrono de imanes permanentes. En cuanto a potencias, tenemos cuatro opciones: 170, 190, 231 ó 326 CV; en todos los casos se admite una capacidad de remolque de 1.600 kg. En cuestión de prestaciones, el dato de aceleración de 0 a 100 km/h va desde los 8,8 segundos con el motor de 170 CV hasta los 5,7 segundos del modelo de 326 CV. 

Pasando a las baterías, los dos propulsores menos potentes las equipan de tipo LFP, con 52 y 61 kWh de capacidad bruta respectivamente. Los otros dos motores se acompañan de una misma batería NMC de 84 kWh. La versión del A2 con menor autonomía es, lógicamente la que lleva la batería más pequeña, y homologa 423 kilómetros en ciclo mixto. La de menor consumo es la de 190 CV de potencia, que homologa una media de 12,8 kWh/100 km; mientras que la de mayor autonomía es la que combina la batería “grande” con el motor de 231 CV, y que alcanza unos respetables 646 km

En materia de recarga, la batería de 52 kWh admite hasta 100 kW de potencia, que serán 105 en la batería de 61 kWh. La batería NMC de 84 kWh da un gran salto alcanzando picos de potencia de hasta 183 kW. Por otro lado, todas las baterías son compatibles (opcionalmente, faltaría más) con la carga bidireccional.

Chasis y ADAS del Audi A2 e-tron

Pasando al chasis, ya os comenté que este coche se construye sobre la plataforma MEB+, evolución de la conocida plataforma MEB para coches eléctricos del grupo Volkswagen. . Curiosamente, los que son para mí el lado positivo y el negativo se concentran en el eje trasero, ya que al mismo tiempo monta suspensión multibrazo… y frenos de tambor. Sí, también en un Audi.

Volviendo al tema de las suspensiones, se ofrece un tren de rodaje deportivo para las dos motorizaciones más potentes. Además, la de 231 CV admite como elemento opcional la amortiguación regulable, que es de serie con el motor de 326 CV. Esta versión de altas prestaciones también incorpora la dirección progresiva, que es equipamiento extra para el resto.

Los que sí vienen de serie, en el apartado de seguridad activa, son los asistentes de frenado de emergencia, maniobra evasiva, aparcamiento y atención del conductor; también se incluyen el control de crucero adaptativo y la cámara de marcha atrás.

Precios del Audi A2 e-tron

El Audi A2 eléctrico será fabricado en Ingolstadt junto con el A3 de combustión. La marca aceptará pedidos a partir de este otoño, con las primeras entregas previstas para el mes de diciembre. Antes de ayudas y posibles descuentos, los precios arrancarán en los 37.760 euros de la versión de 170 CV. La versión más costosa será, obviamente, la de 326 CV, que no solo es la más potente y con batería de mayor capacidad, sino también, la mejor equipada; su precio: 56.640 euros, ni más ni menos.

Precios

  • Audi A2 e-tron 170 CV / 52 kWh 37.760 €

  • Audi A2 e-tron 170 CV / 61 kWh 41.460 €

  • Audi A2 e-tron 231 CV / 84 kWh 47.360 €

  • Audi A2 e-tron 326 CV / 84 kWh 56.640 €