Málaga dirá adiós a las esculturas del Puerto en las próximas semanas. Las polémicas figuras de Venus y Neptuno, que fueron instaladas el pasado mes de enero, serán retiradas este mes de septiembre. Según fuentes de la Autoridad Portuaria, la fecha establecida es el día 16, aunque «aún se desconoce cuándo empezarán los trabajos».
Con su retirada se materializa la decisión aprobada el pasado marzo en el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria, cuando, tras la polémica generada, se decidió que la instalación sería temporal y que permanecería únicamente durante seis meses, y no durante 25 años, como se había planteado inicialmente.
«Está ya decidido y la decisión es irrefutable», reiteraba el pasado mes de junio a este periódico Carlos Rubio, presidente de la Autoridad Portuaria. El Puerto de Málaga subraya así que el acuerdo está cerrado y que cualquier posible continuidad de las esculturas ya no depende de la Autoridad Portuaria.
Rubio aseguró entonces que les llegaban opiniones favorables y que «a la gente le gustan mucho las esculturas«, aunque aclaró que cualquier decisión sobre una eventual permanencia corresponde ahora al Consistorio: «La pelota está en el Ayuntamiento de Málaga«. Además, recordaba que «si alguna institución quiere hacer una propuesta de permanencia, que lo haga, pero por nuestra parte el acuerdo está cerrado y la decisión tomada».

Las estatuas de Venus y Neptuno, en el acceso al Puerto por la plaza de la Marina / Álex Zea
El futuro de las esculturas de Venus y Neptuno está aún en el aire. La Autoridad Portuaria ya informó hace meses de que, una vez «desmontadas, serán trasladadas a una ubicación consensuada» que tenga menor impacto dentro del Puerto de Málaga, promotor de este proyecto.
Una polémica aún candente en Málaga
Con esta retirada, Málaga cierra un capítulo cuanto menos polémico. Las esculturas, bautizadas como ‘Las Columnas del Mar’, han estado rodeadas de controversia prácticamente desde que se anunció su instalación.
El debate no tardó en llegar y la ciudad se dividió entre quienes estaban a favor de las obras y quienes las consideraban un elemento poco adecuado para este espacio del Puerto de Málaga.
Su creador, Ginés Serrán-Pagán, defendió a capa y espada su colocación y sostuvo que «serían un icono de Málaga«. Sin embargo, entidades culturales como la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, el Ateneo de Málaga, la Sociedad Económica de Amigos del País y el Instituto de Estudios Urbanos y Sociales, además de partidos políticos y sindicatos, manifestaron su desacuerdo.
La crítica más dura fue la de la Academia de San Telmo, que denunció que la instalación «limitará los accesos» y calificó las esculturas como obras «de estética dudosa«. «Son kitsch y parecen de Marvel», indicó.