El polémico reinado de los dioses gigantes del Puerto de Málaga, Neptuno y Venus, tiene los días contados. Poco más de una semana. Las estatuas … del escultor Ginés Serrán han sido las protagonistas de una larga disputa, desde que en enero pasado tuvieron en contra a diversas instituciones culturales de Málaga que criticaron su excesivo tamaño y el aspecto de superhéroes de las imágenes. En un principio, los mitos romanos fueron cedidos de forma gratuita por el autor por 25 años y la Autoridad Portuaria construyó dos peanas frente a la plaza de la Marina para la pareja del Olimpo, pero la controversia paralizó el proyecto. Finalmente, se aprobó su instalación, pero se redujo considerablemente el tiempo de exhibición entre las antiguas columnas de entrada al recinto portuario: solo seis meses. El plazo se cumple la semana que viene y, desde el puerto, han confirmado a SUR que la fecha prevista para su levantamiento es el próximo 16 de septiembre.

De esta forma, la Autoridad Portuaria cumplirá con puntualidad el acuerdo tomado por su consejo de administración extraordinario del pasado mes de marzo que resolvió dar luz verde al compromiso que ya se había contraído con el artista ceutí afincado en Málaga Ginés Serrán para exhibir su obra monumental, pero con la novedad de la reducción de esta exposición pública a medio año. Entonces ya se informó de que la vigencia por medio año no tendría prórroga en la emblemática localización a la entrada al recinto desde la plaza de la Marina, aunque se abrió la puerta a la búsqueda de un nuevo emplazamiento dentro del Puerto, si bien solamente como posibilidad. Por el momento se desconoce el futuro de las estatuas, ya sea su devolución al autor o la reubicación en otra localización portuaria.

Aunque el puerto abrió la puerta a un nuevo emplazamiento para las esculturas, se desconoce el futuro de las mismas

«Hemos dejado muy claro que el tema es temporal», subrayó Carlos Rubio, presidente del Puerto, hace seis meses tras la reunión del consejo de administración. Entonces, los consejeros de este órgano institucional expresaron su opinión sobre las esculturas en la reunión monográfica de aquella jornada y, pese a la controversia por parte del mundo cultural y académico de la capital, la instalación de Venus y Neptuno salió adelante con una amplia mayoría, aunque no hubo unanimidad. Votaron en contra la Subdelegación del Gobierno y el representante de UGT, mientras que el vocal de Comisiones Obreras optó por la abstención.

«Desmesuradas» y propias de «Marvel»

El consejo de administración fue convocado después de que la Academia de Bellas Artes de San Telmo lanzara en enero pasado su comunicado en contra de las estatuas, al que posteriormente se adhirieron otras instituciones, como el Ateneo de Málaga, la Academia Malagueña de Ciencias, el Instituto de Estudios Urbanos y Sociales y la Sociedad Económica de Amigos del País. En su contundente escrito, San Telmo criticó las esculturas como «desmesuradas», además de considerarlas propias del «universo Marvel», por lo que consideraba que su instalación en un lugar clave del centro de la ciudad como la entrada del Puerto no era la adecuada para las figuras.

Las esculturas mostraron su predilección por los colores del Málaga.

Las esculturas mostraron su predilección por los colores del Málaga.

(SUR)

Titulado ‘Las Columnas del Mar’, el conjunto escultórico diseñado por Ginés Serrán Pagán está compuesto por cuatro figuras monumentales de bronce, en el que Neptuno es la pieza de mayor envergadura con sus 7,5 metros de altura que alcanzaban los 10,5 metros al subirlo al pedestal. Como detalle singular, el dios del mar sostiene en su brazo derecho una red de pesca fundida en bronce y bañada en oro de 24 quilates. Además, lleva grabada la inscripción «A mi padre», en homenaje al progenitor del artista, que era malagueño. El grupo escultórico lo completaba la imagen de Venus, de algo más de 5 metros de altura (8,5 metros con peana), además de una escolta a los lados de sendos leones de 1,9 metros de altura y unos 750 kilos cada uno, que los flanquean.

La contestación social y la tormenta mediática que llegó a la prensa extranjera provocaron la paralización del proyecto para su reevaluación y, finalmente, salió adelante con la reducción del plazo de exhibición pública a seis meses, que se cumple la semana que viene. Tras la construcción previa de los pedestales, el conjunto escultórico comenzó a instalarse el 12 de marzo y, lógicamente, creó debate en la ciudad. Aunque se siguió cuestionando desde las instituciones culturales y la polémica llegó incluso al Ayuntamiento de Málaga con una moción del grupo Con Málaga, las críticas y la controversia se fueron diluyendo y tanto Venus como Neptuno han sido incluso testigos estos meses del ascenso del Málaga y del triunfo de España en el Mundial, tras amanecer esos días tuneados con banderas del equipo boquerón y de la selección de fútbol.