El Barcelona cerró la temporada 2025-2026 con unas pérdidas de 18 millones de euros y una deuda bruta de 910 millones, según los datos hechos públicos por la entidad de cara a la Asamblea General Ordinaria que se celebrará el próximo 19 de septiembre. El resultado negativo llega pese a que el Barça facturó 1.060 millones, un 7% más que en el ejercicio anterior, tras superar por primera vez en su historia la barrera de los 1.000 millones de euros de ingresos ordinarios. Un hito que la propia entidad azulgrana atribuye al regreso al Spotify Camp Nou tras dos años y medio de obras.
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Fue, precisamente, la explotación del estadio la partida que más creció: un avance del 29%, hasta los 225 millones. Y eso que el equipo de Hansi Flick tuvo que disputar buena parte de la primera vuelta de la temporada entre el Estadi Johan Cruyff y el Estadi Olímpic Lluís Companys. Otro de los récords del club se produjo en el área de marketing. Los ingresos por patrocinios alcanzaron los 265 millones, mientras que la facturación por merchandising, canalizada a través de la filial Barça Licensing & Merchandising, llegó a los 208 millones, 40 millones más que en el curso anterior. En conjunto, el área comercial creció un 11%, hasta los 527 millones de euros. La única partida a la baja fue la de televisión: cuatro millones menos como consecuencia de que el primer equipo masculino no repitió su clasificación para las semifinales de la Champions League.
El gasto de explotación, por su parte, aumentó un 6%, hasta los 1.022 millones de euros. La masa salarial deportiva, que incluye los salarios y las amortizaciones del primer equipo masculino, se situó en 571 millones de euros, un 7% más que en el ejercicio anterior debido a las renovaciones realizadas en la plantilla. A ello se sumó el aumento de los salarios no deportivos, un 9% más, y de los gastos de gestión, un 12% más, en gran parte por el propio crecimiento del negocio de merchandising.
Con estas cifras, el resultado ordinario del club se situó en apenas 200.000 euros, mientras que el EBITDA alcanzó los 140 millones. Sin embargo, el resultado neto final volvió a cerrar en pérdidas, penalizado por un nuevo deterioro contable de 23 millones de euros en la valoración de la sociedad audiovisual Barça Produccions. El Barcelona sigue padeciendo, por tanto, la devaluación de las famosas palancas. Ahora, el valor total se sitúa en 116 millones, de los que al club le queda una participación valorada en 73 millones.
El balance del Barça refleja que el patrimonio neto continúa siendo negativo, en 168 millones, mientras que la deuda neta, según el criterio que aplica LaLiga, se situó en 607 millones, 138 millones más que el año anterior. El endeudamiento bruto, en cualquier caso, asciende a 910 millones. Una cifra que no incluye la emisión de 1.500 millones realizada para las obras del estadio. Es decir, la deuda total del Barcelona ronda los 2.410 millones.
“Todo es deuda”, aclaran desde los despachos del Camp Nou. “Pero”, añaden las mismas fuentes; “el Espai Barça tiene una financiación de proyecto totalmente diferenciada, estructurada para devolverse con los ingresos que genere el propio estadio, sin aportar el patrimonio del club como garantía ni hipotecarlo. Por eso hay que distinguir la deuda total contable de la deuda que computa a efectos regulatorios”.
Según el Barcelona la exclusión responde a las reglas específicas de LaLiga y la UEFA para la financiación de infraestructuras: no se incluye en determinados cálculos regulatorios por tener una estructura diferenciada y porque está previsto que el estadio genere los ingresos necesarios para devolverla.
El Barcelona prevé elevar sus ingresos hasta los 1.195 millones de euros, según el presupuesto de la campaña 2026-2027. Un ejercicio que se espera cerrar con un resultado neto positivo de un millón. El club se apoyará en el primer curso completo en el estadio renovado y en la consolidación de las cifras récord de patrocinios y merchandising. La masa salarial deportiva volverá a crecer, en este caso un 11% —65 millones de euros más—, hasta situarse, según reconoce la propia entidad, en niveles que le permitan competir al máximo nivel europeo. El club confía en que la plena operatividad del Espai Barça aporte unos 250 millones de euros adicionales de ingresos anuales, la palanca con la que espera aliviar de forma definitiva la presión financiera que arrastra desde el inicio de las obras.