Hermès ya tiene caballo ganador en Londres
“El objetivo principal era insuflar vida y alma a un lugar que ya poseía su propio espíritu: combinamos seis edificios, 55 habitaciones, cuatro escaleras y un ascensor victoriano”, relataba Pierre-Alexis Dumas, director artístico de Hermès, el día de la inauguración de su sexta maison en el mundo, esta vez en Londres, en el número 166 de New Bond Street.
En la azotea ajardinada que hace esquina con Grafton Street se alza la escultura del Artificier, el símbolo del caballero ecuestre de Hermès que da la bienvenida a un nuevo universo de sueños y curiosidades. En sus interiores de ladrillo y marquetería fina se recoge el legado de Émile Hermès, quien, en la década de 1880, coleccionó objetos de todo tipo, libros antiguos y obras de arte, conservados hasta ahora en la histórica boutique del Faubourg Saint-Honoré de París.

Vista de la nueva maison londinense, en la esquina de New Bond Street y Grafton Street. En el jardín de la azotea, el Artificier, el símbolo del caballero de Hermès.
© Valérie Sadoun, cortesía de Hermés.
Escalera de caracol de piedra caliza y cristal, con pasamanos de cuero, diseñada originalmente por Foster + Partners.
© Valérie Sadoun, cortesía de Hermés.
Hoy, más de 500 obras de su colección privada han viajado hasta la capital británica para quedarse en esta nueva maison. “¡Espero que sea lo suficientemente lúdica!”, exclama el arquitecto Denis Montel, al frente de la agencia parisina RDAI, encargada de la rehabilitación y ejecución del proyecto. “En Hermès la creatividad nunca se detiene y eso es lo que quisimos trasladar a este espacio. Buscábamos de manera intencionada las formas orgánicas, las curvas y la fluidez en el diseño para favorecer la comodidad”, explica.

El área dedicada al mundo de la seda, con ventanas curvas de madera de cerezo.
© Valérie Sadoun, cortesía de Hermés.