Dice Javier Argüelles, biomecánico y entrenador de Ana Alonso, la doble medallista española de esquí de montaña, que «una base de resistencia excepcional, construida sobre una base multidisciplinar, puede facilitar el paso a otras disciplinas, aunque cambién la especialidad, se transfieren las competencias clave y comunes a los deportes de resistencia».

Lo dice después de ver que Emilien Jacquelin, el biatleta francés que se hizo famoso en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina porque compitió con el pendiente de Marco Pantani, haya aparecido en el Tour de Gran Bretaña, competición que tiene como ganadores en su palmarés a Van der Poel, Van Aert, Alaphillippe o el español Gonzalo Serrano, por delante de Thomas Pidcock en 2022. En febrero pasado, con el rifle y los esquíes logró el oro olímpico por relevos y un bronce individual.

Jacquelin forma parte del equipo de desarrollo del Decathlon y cubiertas cinco etapas, es quincuagésimo primero a más de 27 minutos del líder, el belga Tim Wellens. Pero el mérito es seguir el pedaleo durante varios kilómetros de la elite mundial procedente de otro deporte. Como Primoz Roglic, que llegó de los saltos de esquí. Como tiene en la cabeza, pero aún no se ha atrevido a dar el paso, el gran Johannes Kläebo.

El biatleta, de 30 años, se ha integrado durante seis meses en la estructura de desarrollo NewGen del equipo para probar hasta dónde puede llegar sobre la bicicleta… y, si todo encaja, competir este verano. La idea empezó a tomar forma tras los Juegos: Jacquelin sentía que necesitaba algo diferente, un desafío que fuera más allá del simple hecho de competir. “Quiero ampliar horizontes. Sé que será complejo, pero también es el sueño de mi infancia”, explica.

El momento no es casual. En pleno año postolímpico, con margen para experimentar sin romper su hoja de ruta en el biatlón, ve la oportunidad perfecta para empezar casi desde cero en otra disciplina. “Es como ser un novato otra vez, y eso también es una fortaleza”, admite.

Lejos de aparcar el biatlón, su intención es compaginar ambos mundos. Mantendrá sus periodos habituales de descanso y cree que el trabajo en bici puede incluso mejorar aspectos como el umbral. A cambio, se libera de la exigencia mental del tiro. “Sumo en unas cosas y resto en otras”, resume.

Emilien Jacquelin, en los Juegos

Emilien Jacquelin, en los JuegosLAPRESSE

En lo físico, el reto es evidente: acumular volumen, adaptarse a repetir esfuerzos de alta intensidad y ajustar el peso con ayuda de un nutricionista. Jacquelin quiere hacerlo en serio, sin medias tintas. “No voy a hacer esto a medias”, contaba.