Desde que Israel anunció el viernes la toma del bastión de Hezbolá al sur del Líbano ha intensificado los bombardeos en la zona. En las … últimas 72 horas, al menos 27 personas han muerto y otras 69 han resultado heridas en las proximidades de Nabatieh, según los datos del ministerio de Salud libanés. Las autoridades de Beirut contactaron con Washington para detener la escalada y el diario ‘Nidaa Al Watan’ aseguró que desde Estados Unidos respondieron diciendo que «hacen todo lo que está en su mano para mantener la situación bajo control y evitar que derive en una guerra a gran escala».

Los últimos ataques de Israel han matado este lunes al menos a 11 personas en dos operaciones diferentes en las cercanías de Nabatieh. Aviones de combate atacaron a primera hora un edificio residencial en la localidad de Kfar Reman y causaron la muerte a nueve personas, entre ellas dos niños. A las pocas horas, un dron alcanzó un vehículo civil en la misma localidad y acabó con la vida de dos sanitarios que viajaban en su interior, según la agencia de noticias libanesa NNA. Durante la mañana, además, dos soldados israelíes resultaron heridos en un choque con un miliciano de Hezbolá que, según el ejército, abrió fuego desde un edificio y posteriormente fue abatido.

El ejército hebreo asegura que ha «consolidado su control sobre la zona de seguridad» en el sur del país vecino

Después de tres meses de operaciones militares, el ejército de Israel proclamó el viernes su victoria en la colina de Ali Taher, aseguró haber terminado de limpiar la instalación subterránea «estratégica» que poseía Hezbolá y comenzó a preparar su voladura. Los israelíes calificaron la red de túneles de «centro neurálgico» para las operaciones de la milicia chií en la zona fronteriza. Desde ese día los ataques se han intensificado e incluso han vuelto a emitir órdenes de evacuación para dos localidades situadas fuera de la franja del sur de Líbano que Israel ocupa desde que comenzó la última guerra.

Tras la toma de Ali Taher, Israel Katz, ministro de Defensa, declaró que este paso suponía «la culminación del proceso de consolidación de nuestro control sobre la zona de seguridad en el sur de Líbano». La intensidad de los bombardeos que han sucedido a esta operación hace temer a los libaneses que el enemigo intentará extender la franja de terreno ocupado.

Ataques constantes

Los israelíes no han detenido sus ataques en ningún momento, pese al acuerdo marco alcanzado entre Israel y Líbano en junio con mediación de Estados Unidos para establecer «zonas piloto». El plan consiste en la retirada hebrea de puntos concretos para que entre el ejército libanés se encargue de acabar con la presencia de Hezbolá, pero los israelíes desconfían de su capacidad. Desde el Estado judío insisten en que mantienen su compromiso con el alto el fuego, pero que continuarán «eliminando amenazas» de la milicia. El grupo chií se mantuvo al margen de las negociaciones y no aceptó las condiciones pactadas por el gobierno de Beirut porque solo responde a las órdenes de Teherán.

El presidente libanés, Joseph Aoun, considera los bombardeos israelíes «una peligrosa escalada» y pidió a Estados Unidos y a la comunidad internacional que actúen «para detener estas violaciones y exigir responsabilidades a sus autores». Aoun dice que «los repetidos ataques de Israel, la muerte de inocentes, incluidos niños y mujeres, la destrucción y el incendio de viviendas y la demolición de propiedades son crímenes condenables, rechazados e injustificados». El presidente libanés, clave en las negociaciones con Israel, advierte de que «estas acciones tienen como objetivo el acuerdo marco y socavan todos los esfuerzos para detener la escalada»

La herida es cada día más grande. Ya son más de 4.350 personas muertas y 12.300 las heridas desde que el conflicto se intensificó a principios de marzo cuando Hezbolá decidió entrar de lleno en la guerra tras el ataque de Israel y Estados Unidos a Irán, según los datos del ministerio de Salud libanés. A esto hay que sumar el gran número de desplazados internos, la mayoría chiíes que huyeron de las zonas fronterizas ocupadas por las tropas hebreas, que ha copiado el modelo de Gaza y están volando pueblo por pueblo para que los civiles no puedan regresar.