Con otro ‘look’ aterrizaba ayer Carlos Alcaraz en octavos de final ante un Tommy Paul que no se amedrentó en ningún momento por la fuerza del murciano. Pero el ‘arquero’ de Nueva York arrasó con el estadounidense a cada golpe que se inventaba en la pista.
Hace unos días, ‘Carlitos’ hacía saltar las alarmas tras anunciar que se iba a tomar ciertos descansos no forzados de uno o dos meses para cuidar su cuerpo y prevenir lesiones. El murciano expuso que, con el apretado calendario al que los tenistas se enfrentan, es muy complicado mantener el ritmo.
Tras certificar su pase a los cuartos de final, en la posterior rueda de prensa le preguntaron exactamente a qué tipo de descansos se refería y si tenía algo concreto en mente. Una pregunta a la que Carlos respondió con total sinceridad: «No lo sé. Depende. El tenis puede ser muy impredecible», empezaba diciendo el del Palmar.
«Me gustaría que mi carrera fuese muy larga, que se prolongase durante los próximos 10 o 15 años»
Alcaraz apuntaba a la incertidumbre de no saber cuántos partidos va a ganar y si los torneos te van a durar uno o siete partidos. «Nunca puedes saberlo a ciencia cierta. Dependerá de cómo me sienta físicamente, cómo me sienta mentalmente, si necesito descansos largos a principios de temporada, a mediados o al final», explicaba el tenista.
Incluso el murciano confesó que «el golf no era una opción», debido al contexto de su lesión. Y, en parte, esas medidas de ausentarse de ciertas competiciones se deben a que el español se muestra ambicioso en cuanto a sus años en el tenis:
«Me gustaría que mi carrera fuese muy larga, que se prolongase durante los próximos 10 o 15 años, así que quiero cuidar mi salud mental y mi cuerpo, sin dudas. Ahora mismo quiero seguir jugando, pero en una carrera tan larga… dependerá. Lo que sí tengo claro es que voy a tomar esos descansos».
Agotado tras el encuentro
Unas declaraciones que cogieron más sentido aún en la rueda de prensa después de su partido de octavos de final del US Open contra Tommy Paul, donde se veía a un Alcaraz cansado. El murciano, que estaba sentado en la mesa, se tocaba la cara mientras se limpiaba el sudor.
No obstante, siempre acompañado de su sonrisa, empezó a hablar en español de forma espontánea y, con humor, dijo lo siguiente: «Estoy sudando mucho, no he comido nada y me siento un poco mal. Voy a comerme un burrito…», terminó diciendo mientras cogía la botella de agua y bebía.
El murciano busca sumar su tercer US Open y segundo Grand Slam de la temporada, en un sitio que le trajo tantas alegrías en 2022, siendo el título que estrenó su palmarés de grandes con tan solo 19 años, convirtiéndose en el número uno del mundo más joven de la historia en el ranking ATP.