Llegar a los 43 años y mantenerse en la élite del baloncesto no es una tarea sencilla. Marcelinho Huertas lo sabe bien y también conoce que la preparación física debe adaptarse al paso del tiempo. El base del CB Canarias, que continuará una temporada más en el conjunto tinerfeño, ha explicado en sus redes sociales cómo está afrontando su regreso a los entrenamientos de cara a la temporada 2026/27.

El brasileño será, además, uno de los protagonistas del Costa del Sol del próximo jueves, cuando el CB Canarias se mida al Unicaja en un nuevo compromiso de pretemporada con el reencuentro de por medio de Txus Vidorreta contra su ex equipo. Huertas llegará a la cita después de comenzar su particular puesta a punto para afrontar una nueva campaña al máximo nivel.

«Algunas cosas cambian después de los 40»

Huertas ha compartido un carrusel de imágenes en sus redes sociales en el que muestra parte de su preparación y deja clara una de las claves de su longevidad deportiva: no entrenar ahora de la misma manera que cuando tenía 20 años.

«Después de los 40, algunas cosas cambian», explica el jugador, que añade: «No vuelvo a entrenar como cuando tenía 20». Una reflexión que resume la necesidad de adaptar las cargas y los ejercicios a las características del cuerpo en cada etapa de la carrera deportiva. A sus 43 años, el base afronta una temporada más en la élite y lo hace apoyándose en el conocimiento adquirido durante una extensa trayectoria profesional.

Movilidad, core, pilates y fuerza

La experiencia también le permite conocer mejor sus propias necesidades. «Hoy conozco mucho mejor mi cuerpo y sé que cada fase de la preparación tiene su momento», señala Huertas.

Su rutina incluye diferentes tipos de trabajo, desde ejercicios de movilidad y core hasta pilates, estiramientos y fuerza. Todo ello forma parte de una preparación progresiva destinada a recuperar las sensaciones necesarias antes de volver a competir. «Todo forma parte del camino para volver a sentir el cuerpo listo para competir«, apunta el jugador del CB Canarias.

Una vuelta progresiva antes del Costa del Sol

El regreso a los entrenamientos después de unas semanas de menor actividad tampoco ha sido sencillo. Huertas reconoce que, al volver a ejercitarse, notó las consecuencias en su cuerpo: «Sentí el cuerpo cansado y las piernas pesadas».

Por este motivo, el jugador ha apostado por una vuelta progresiva a la actividad, ajustando los entrenamientos para que la musculatura recupere poco a poco el trabajo habitual y evitando un impacto excesivo.

Una preparación especialmente importante para un jugador que, pese a sus 43 años, continúa siendo una pieza fundamental del CB Canarias y que este jueves tendrá una nueva prueba ante el Unicaja en el Costa del Sol. El duelo servirá también para comprobar sobre la pista cómo avanza la puesta a punto de uno de los jugadores más veteranos de la competición.