El general de división Luis Peláez Piñeiro, mando de la Jefatura de Información de la Guardia Civil, se ha convertido en un nuevo elemento de los informes sobre la crisis en Ceuta. Tal y como informa ‘El Español’, habría sido el responsable de eliminar cualquier referencia a Marruecos en el informe de la Guardia Civil sobre la invasión.
El movimiento se habría producido pocos días después de que la Policía enviara a la jueza María Tardón el informe. En este sentido, blindó a los agentes para evitar filtraciones interesadas. El objetivo habría sido distanciarse de la Policía. Se desconoce si existió una implicación del ministro del Interior, Grande-Marlaska en el movimiento.
Sobre el documento del CNIF, el representante ministerial señaló que «desconocía» el contenido del documento, motivo por el que reclamó explicaciones al director de la Policía Nacional. Por el momento, no ha pedido una revisión- al menos que haya trascendido a la opinión pública- a la Benemérita. Sin querer presentar ningún vínculo o «responsabilidad» del país africano en la invasión, se cerró el documento.
Peláez recoge el testigo de Marlaska
A finales de 2025, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, le entregó la Gran Cruz de la Orden del Mérito de la Guardia Civil, al jefe de espionaje de Marruecos, que es la máxima categoría de esta distinción, por su «buena colaboración». Ya en 2014, en pleno auge de las acusaciones de torturas, incluso las denuncias apuntaban a algún asesinato, recibió la Cruz de Honor al Mérito de la Seguridad con distintivo rojo.
Lo cierto es que varias semanas antes de la invasión migratoria el alto mando de la Benemérita condecoró a mandos de seguridad marroquíes por su «excepcional» colaboración para fortalecer la cooperación operativa y la asistencia técnica a los agentes españoles.
Marlaska entrega la Gran Cruz de la Guardia Civil a Abdellatif Hammouchi, director de Seguridad Nacional de Marruecos Europa Press
Entre los premiados se encontraba el jefe de espionaje marroquí, Abdellatif Hammouchi. Durante el acto de entrega de las condecoraciones, el general Peláez Piñeiro describió a Marruecos como un «socio estratégico indispensable» en la lucha contra el terrorismo, el crimen organizado y otros retos de seguridad en la cuenca mediterránea.
Abdellatif Hammouchi: una persona acusada de torturas
Lo cierto, es que la figura de Abdellatif Hammouchi, jefe del espionaje interior marroquí, se ha convertido en un símbolo incómodo para las organizaciones de derechos humanos. Durante años se han registrado denuncias de presuntos asesinatos y torturas.
En 2014, la justicia francesa intentó dar un paso inédito: interrogar a Hammouchi por su presunta implicación. El respaldo se produjo con los casos de Naama Asfari, activista saharaui encarcelado en Marruecos, y de Adil Lamtalsi, ciudadano franco‑marroquí. Marruecos lo interpretó como una humillación diplomática y suspendió la cooperación judicial con París.
La crisis terminó sin que Hammouchi declarara ante la justicia francesa, protegido por su estatus diplomático. Años después, Francia lo condecoró con la Legión de Honor.
La declaración de Pelaéz en las «cloacas del PSOE»
A raíz de la entrada en Ferraz de la Unidad Central Operativa que derivó en la investigación sobre las «cloacas del PSOE» fue llamado a declarar en la Audiencia Nacional. Tal y como recogió este diario, el general jefe de información de la Guardia Civil, Luis Peláez Piñeiro, aseguró que era «fiable» la «fuente de información» que apuntó a la existencia de una campaña de desprestigio contra la UCO.
Sobre las «cloacas del PSOE», la investigación continúa después del parón estival. Cabe recordar que este proceso judicial cuenta con la fontenera del PSOE, Leire Díez, como una de las presuntas cabecillas de la trama junto con el exsecretario de Organiación, Santos Cerdán.