Los inversores están atentos a las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo y sus implicaciones en la inflación, después de que Irán advirtiera de que las infraestructuras de petróleo y gas en todo el Golfo pueden ser objetivo de represalias por los ataques contra sus activos. Los precios del petróleo suben por tercer día consecutivo y se mantienen cerca de su máximo de seis semanas, con los futuros del Brent por encima de los 97 dólares el barril.

Los futuros de las acciones estadounidenses muestran un comportamiento mixto tras el festivo de ayer por el Día del Trabajo, ante las renovadas preocupaciones sobre la inflación, el alza del petróleo y la posibilidad de una subida de tipos de la Reserva Federal la próxima semana. Las Bolsas asiáticas fluctúan con el yen disparado. El KOSPI de Corea del Sur suma un 2,3%, mientras que el Nikkei de Japón opera plano y el Hang Seng de Hong Kong cae un 0,5%. Por su parte, el EuroStoxx 50 anticipa una apertura en tablas en Europa.

El estrecho de Ormuz sigue siendo el foco de los mercados petroleros. Irán ha anunciado que establecerá una nueva zona restringida en el Golfo y un corredor marítimo alternativo, lo que ha generado las preocupaciones en torno a que un mayor control marítimo pueda ralentizar aún más el tráfico de petroleros a través de esta estratégica vía de navegación. No obstante, las señales diplomáticas han ofrecido cierto contrapeso a la subida. Irán señaló que un acuerdo con Omán sobre las disposiciones relativas al estrecho de Ormuz está próximo. Sin embargo, los mercados siguen siendo escépticos ante la posibilidad de que la diplomacia ponga fin rápidamente al enfrentamiento más amplio entre Estados Unidos e Irán.

La reanudación de los enfrentamientos entre EE UU e Irán durante la última semana ha impulsado al alza los futuros del petróleo debido a la preocupación por mayores interrupciones en los flujos energéticos a través de Ormuz. El Brent se ha disparado más de un 30 % desde que comenzó el conflicto hace más de seis meses. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años sube 0,6 puntos básicos hasta el 4,788%.

“Los mercados están descontando cada vez más un conflicto prolongado en Oriente Medio», escribieron en una nota los analistas de Goldman Sachs, entre ellos Daan Struyven, al revisar al alza, aunque de forma moderada, sus previsiones sobre el precio del petróleo partiendo de la hipótesis de que las interrupciones en el transporte marítimo persistirán hasta 2027.

Por otro lado, el mercado se enfoca en la reunión de tipos del Banco Central Europeo (BCE) el jueves y en la inflación de EE UU que se conoce el viernes, el último dato clave antes de la reunión de la Reserva Federal (Fed) del 15 al 16 de septiembre. Los operadores descuentan ahora una probabilidad de aproximadamente el 60% de una subida de tipos este mes tras el informe de nóminas no agrícolas del viernes, mejor de lo esperado.

El yen japonés sube a un máximo de siete meses frente al dólar estadounidense, mientras los operadores continúan deshaciendo posiciones cortas en medio de crecientes apuestas de una subida de las tasas de interés del Banco de Japón. El yen se fortaleció hasta 152,89 por dólar, superando los niveles alcanzados durante la intervención de Japón en julio y alcanzando su nivel más alto desde febrero. Posteriormente, redujo las ganancias y se situó en 153,32. La moneda japonesa se ha fortalecido aproximadamente un 4,5% desde los 160 yenes por dólar a principios de la semana pasada.

El yen recibió un impulso adicional de los datos publicados este martes que muestran que la economía de Japón creció más rápido de lo estimado inicialmente en el trimestre de abril a junio en comparación con los tres meses anteriores.

BolsasDivisasDeudaTipos de interésMaterias primas