El ex corredor granadino Francisco Espinosa Sempere aparece en la historia del ciclismo provincial como uno de los grandes gregarios del pelotón internacional. Así como … el zubiense Francis Cabello dedicó su trayectoria del Kelme, siendo la más longeva que se conoce, a los favores colectivos, entregado en cuerpo y alma a los beneficios del equipo, mucho antes hubo un escudero de lujo similar.
Con la particularidad de que el ciclista nacido en Granada el 7 de mayo de 1962, gozó de numerosas victorias en la clasificación general de la Vuelta a España, a través de sus jefes de filas. Así, la disciplina de Espinosa le permitió compartir enormes éxitos al lado de las principales figuras del momento en el calendario UCI.
Paco Espinosa empezó en el Dormilón, pero nunca se durmió. De 1984 a 1986 permaneció en la escuadra de los colchones. De ahí pasó a la plantilla del Kas, un equipo con muchas aspiraciones y que estaba comandado por el corredor irlandés Sean Kelly, que consiguió contabilizar en su haber un triunfo absoluto en Vuelta a España.
Después del Kas, donde militó en 1987 en el conjunto español y en 1988 en el francés Kas Canal 10, firmó, con 26 años, por el Seur, entonces liderado por el italiano Marco Giovannetti, que también subió a lo más alto del podio en la edición de 1990 de la Vuelta. Su estancia duró dos temporadas, las de 1989 y 1990. Momento brillante en su trayectoria con el Seur, dado que, en los dos años de permanencia, se impuso en dos etapas de montaña de la Vuelta a Portugal.
Y de ahí dio el salto al Clas Cajastur, donde militó tres campañas, de 1991 a 1993, fase en la que plasmó su excelente dedicación a ayudar al hombre destinado a luchar por el máximo escalón, en este caso el famoso corredor suizo Tony Rominger, que sumó tres Vueltas y un Giro de Italia.
En la relación de victorias profesionales de Paco Espinosa, aparecen una etapa en Palencia, la Vuelta a Castilla y León de 1986, otra jornada en la Vuelta a Aragón de 1988, las dos de montaña reseñadas con anterioridad en la Vuelta a Portugal de 1998, y dos más tras repetir en la Vuelta a Castilla y León de 1991.
También quedó segundo en las ediciones de 1985, 86 y 87 del Memorial Manuel Galera. Hizo cuarto en la Subida a Urkiola de 1984, quinto en Villafranca de Ordizia en 1986 y sexto en la Vuelta a Burgos de ese mismo año, con cuatro presencias en la Vuelta a España. No acabó la de 1986 y fue 56º en 1985, 78º en 1987 y 75º en 1993. Participó en dos Tour y fue el 36 en el de 1992, además de ir a tres ediciones del Giro.
Espinosa se estableció en Benahavís (Málaga) en marzo de 2012, donde ejerció de jardinero, y tras vivir en Alfacar durante un tiempo. El ciclismo lo descubrió en Cartuja, cuando ayudaba a su padre, que era albañil. Se inició en el Caja Rural juvenil y de ahí pasó al Ávila Rojas, donde compartía la obra con la bicicleta en la empresa constructora.
El triunfo en la Subida de Montjuic, en Barcelona, como aficionado, fue el trampolín a profesionales. El Dormilón se fijó en él con 21 años, en 1984, por lo que el deporte del pedal ya fue su profesión en exclusiva hasta la retirada de 1993.