• Los resultados en las competencias científica, matemática y lectora muestran un descenso en el promedio OCDE y en España, aunque más acusado en nuestro país
  • España se sitúa en una posición relativamente favorable desde la perspectiva de la equidad educativa

El alumnado español reporta un nivel de perseverancia ante el aprendizaje (0,26) superior al del promedio de los países de la OCDE (0) y el total de la Unión Europea (-0,04). Así se desprende del informe Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes PISA 2025, elaborado por la OCDE con datos de 90 países; 38 de la OCDE y 52 asociados.

El estudio, que se ha publicado este martes y en cuya presentación este lunes en Madrid ante la prensa participaron el secretario de Estado de Educación, Abelardo de la Rosa, y el analista senior de la OCDE y responsable de la coordinación del estudio PISA, Tue Halgreen, evalúa en esta edición la competencia científica del alumnado de 15 y 16 años como materia principal y la competencia lectora y de matemáticas como áreas secundarias.

Tal y como muestra PISA 2025 en su novena edición, España destaca porque tanto chicas como chicos se sitúan en valores positivos del índice de perseverancia, una circunstancia que se observa en un número limitado de países europeos. La perseverancia se define como la capacidad de los estudiantes para mantener el esfuerzo y la implicación en el aprendizaje cuando se enfrentan a dificultades, frustración o incertidumbre.

Además, según el informe, el alumnado de España presenta un nivel de curiosidad hacia el aprendizaje de las ciencias superior (0,12) al observado en el promedio OCDE (0) y el total UE (0). La desagregación por género muestra un patrón generalizado tanto en España como en el conjunto de los países participantes a favor de las chicas.

Resultados en ciencias, lectura y matemáticas

En la competencia científica, PISA 2025 muestra que el rendimiento medio de España (477) es significativamente inferior al promedio OCDE (482), aunque no presenta diferencias significativas con el total UE (481). El periodo 2022-2025 se ha caracterizado por un aumento del porcentaje de alumnado en niveles bajos de rendimiento y una disminución del de alumnado en niveles altos, tanto en España como en el promedio OCDE. En términos absolutos, este empeoramiento ha sido más acusado en España.

En cuanto al rendimiento en lectura, España (451) queda significativamente por debajo del promedio OCDE (461) y del total UE (459).

Respecto a los resultados obtenidos en la competencia matemática, el rendimiento de España (457) queda significativamente por debajo del promedio OCDE (463) y el total UE (463).

En esta edición de 2025, han participado 956 centros educativos españoles y casi 30 000 estudiantes en una amplia muestra representativa de la población total del alumnado de 15-16 años en todas las comunidades y ciudades autónomas. La mayoría de los estudiantes (77%) se encontraban en 4º curso de la Educación Secundaria Obligatoria.

Equidad y rendimiento en PISA 2025

A la hora de medir la diferencia media en rendimiento entre alumnado favorecido y desfavorecido socioeconómicamente, el resultado muestra que en España es inferior al promedio OCDE y el total UE, lo que sitúa a España y a sus comunidades autónomas en una posición relativamente favorable desde la perspectiva de la equidad educativa.

Rendimiento y género en ciencias

En términos generales, el patrón observado en España y en la mayoría de los países participantes se caracteriza por la ausencia de un patrón definido en cuanto a las diferencias de género en ciencias, una clara ventaja de las alumnas en lectura y una ventaja de los alumnos en matemáticas.

Si se analiza la evolución de los rendimientos por género, se observa que, en España, el rendimiento en ciencias desciende tanto entre las chicas como entre los chicos, aunque la pérdida es mayor entre estos últimos. Tras una caída inicial y una fase de relativa estabilidad, ambos grupos vuelven a retroceder en el último ciclo, cerrándose la brecha de género (477).

Sentido de pertenencia

España presenta un índice global de sentido de pertenencia claramente superior (0,46) tanto al promedio de la OCDE (0,09) como al total UE (0,12). El alumnado español se sitúa entre los que manifiestan un mayor sentimiento de integración y vinculación con su centro educativo. Este mayor sentido de pertenencia en España se mantiene tanto por género como por nivel socioeconómico, respecto al promedio OCDE y el total UE.