El curso escolar ha arrancado en Catalunya igual como acabó: con huelga. Los docentes estaban llamados al paro laboral este 8 de septiembre, día en que los centros abrían puertas tras el parón veraniego, y cientos de ellos han comenzado la jornada con cortes de carretera y con manifestaciones en las principales ciudades.
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La huelga, convocado por los sindicatos USTEC (el mayoritario en la enseñanza pública), CGT, Intersindical y COS, ha tenido un menor seguimiento que la mayoría del curso pasado. A las 11:30 horas se habían ausentado del centro el 9,3% de la plantilla. El menor apoyo que en otras convocatorias no ha sorprendido a los propios claustros: muchos docentes no compartían que se llevara a cabo el paro el primer día de clases y han optado por acudir a su puesto de trabajo para recibir a los alumnos.
Las organizaciones han exigido durante el verano, y sobre todo en septiembre, que el Govern se siente a negociar de nuevo para ampliar el acuerdo que ya alcanzaron a finales del curso pasado algunos sindicatos y que la plantilla tumbó. Pero por ahora el Departamento de Educación que dirige Esther Niubó se mantiene en las mejoras acordadas en mayo.
“Queremos demostrar que este es un curso de lucha para la educación pública”, ha declarado Marina Ruiz, de USTEC, que ha exigido ampliar las dotaciones de personal de apoyo para el modelo de escuela inclusiva, una reducción de ratios y la climatización de las aulas, entre otras demandas.
Los sindicatos son conscientes de que la huelga el primer día de curso, una jornada especial para alumnos, puede alejar a más de una familia del apoyo a las protestas. Pero aun así han decidido mantenerla con el “corazón roto” –en palabras de Ruiz– para hacer visible que el conflicto no ha cesado.
Sindicatos y asambleas docentes aseguran haber trabajado este verano en un documento con sus principales reclamaciones, que se debatirá en las asambleas que se celebren durante esta jornada de huelga. Posteriormente, lo que se decida se deberá ratificar en una asamblea prevista para el 19 de septiembre.
Mientras tanto, el curso arranca con las mejoras salariales y de personal pactadas en mayo. Educación decidió mantener esas nuevas condiciones a pesar de que la plantilla las rechazó por exigir más. El curso comienza con récord de docentes, más de 85.000, y hay incrementos en el personal de atención educativa y el. de Administración. Las nóminas también reflejarán el pacto con una subida de 700 euros este año.
Después de que el president Salvador Illa pidiera un “paréntesis” en las huelgas en el arranque del curso, este martes la consellera Niubó ha reconocido que el “malestar” docente persiste, pero ha pedido un debate educativo “más sereno y constructivo”.
Cercada también por el fiasco de PISA (los resultados de Catalunya no son evaluables por errores en su organización), Niubó ha descartado dimitir. “Sería lo más sencillo ante un escenario complejo”, ha esgrimido en una entrevista en Rac1. “Tengo muy claro cuál es el encargo que tengo, qué sistema queremos y mi obligación es trabajar en ello”, ha afirmado.
Sobre las peticiones de los docentes de más recursos para atender la diversidad y la complejidad, ha asegurado que se han producid “avances importantes”, como la incorporación de 1.800 profesionales, una reducción progresiva de las ratios y medio millar de aulas de acogida más. “¿Tenemos un Govern que no escucha, que no hace nada y que bloquea? No, tenemos un Govern que ha escuchado, ha llegado a acuerdos y cumple”, ha manifestado.
Cortes de carretera y tren
Las primeras acciones de protesta del profesorado catalán han sido cortes de carreteras, que han empezado hacia las 7:15 horas en la ronda litoral de Barcelona. Cerca de 80 personas han accedido a la vía y la han cortado a la altura de la salida 22, en la Barceloneta, en los dos sentidos de la marcha. Unos 10 minutos más tarde, un centenar de personas han cortado la ronda de dalt en Santa Coloma de Gramanet, también en ambos sentidos. Ambos piquetes han sido levantados por los Mossos d’Esquadra hacia las 8:20 horas.
Poco antes de las 8 de la mañana, unas 150 personas han cortado también la C-58, a la altura de Sant Quirze del Vallès en sentido Barcelona. La policía catalana ha dispersado a los manifestantes con siete furgones hacia las 8:25 horas.
En Esplugues de Llobregat, medio centenar de manifestantes ha frenado el paso de los vehículos que querían acceder a Barcelona a través de la plaza Elisabeth Eidebenz y la Avinguda Diagonal.
En Lleida, unas cuarenta personas se han concentrado hacia las 7:30 horas al lado de la Fira y han iniciado una marcha que ha pasado por el Pont del Príncep de Viana. Poco antes de las 8:30 horas, han accedido a la estación de alta velocidad y han ocupado las vías del tren.
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En Tarragona, cerca de setenta maestros se han concentrado en el polígono Francolí, desde donde han querido cortar el acceso al puerto por la autovía A-27, pero ante la presencia del cordón policial, han desistido. Desde aquí, han comenzado una marcha hacia el centro de la ciudad.