El cáncer colorrectal (CCR) es la tercera neoplasia maligna más diagnosticada y la segunda causa principal de mortalidad relacionada con el cáncer en todo el mundo, con tasas de incidencia y mortalidad que continúan aumentando a nivel mundial.Un mecanismo importante por el cual los tumores evaden la vigilancia inmunitaria es …


El cáncer colorrectal (CCR) es la tercera neoplasia maligna más diagnosticada y la segunda causa principal de mortalidad relacionada con el cáncer en todo el mundo, con tasas de incidencia y mortalidad que continúan aumentando a nivel mundial.

Un mecanismo importante por el cual los tumores evaden la vigilancia inmunitaria es la activación de las vías de los puntos de control inmunitarios, que funcionan para prevenir la activación inmunitaria excesiva y mantener la homeostasis inmunitaria. En este sentido, la terapia de bloqueo de puntos de control inmunitarios (ICB) ha surgido como un enfoque transformador en el tratamiento de este tipo de tumores. Sin embargo, las limitaciones que presentan resaltan la necesidad de estrategias capaces de modular simultáneamente los puntos de control inmunitarios tanto en el tumor como en el sistema inmunitario en el cáncer colorrectal con estabilidad de microsatélites (CCR-MSS).

Una de esas estrategias puede ser la desarrollada por científicos de la Universidad Tecnológica de Nanyang, Singapur (NTU Singapur), que han creado unas microgotas de péptidos que administran grandes cantidades de moléculas silenciadoras de genes a células cancerosas e inmunitarias, reduciendo el crecimiento de tumores colorrectales difíciles de tratar en aproximadamente un 67% en ratones.

Este sistema utiliza ARN de interferencia pequeño, o siRNA, para interrumpir la producción de dos proteínas que las células cancerosas aprovechan para evadir los ataques del sistema inmunitario. En concreto, el tratamiento combinado con siRNA suprimió el crecimiento tumoral a un nivel comparable al de una combinación de tratamientos con anticuerpos anti-PD-1 y anti-PD-L1, utilizada como referencia, en el caso de ratones.

El enfoque de esta alternativa terapéutica, publicado en la revista ‘Biomaterials’, se centra en dos proteínas llamadas PD-1 y PD-L1. La PD-1 se encuentra en la superficie de las células T, que son células inmunitarias capaces de reconocer y destruir células anormales. Por otro lado, las células tumorales presentan PD-L1 para engañar a las células T y provocar una falsa interacción.

Cuando PD-1 y PD-L1 se encuentran y se unen, envían una señal de parada a la célula T, indicándole que detenga su ataque, lo que permite a las células cancerosas explotar este punto de control inmunitario natural para protegerse.

Las inmunoterapias de punto de control existentes utilizan anticuerpos monoclonales para bloquear esta interacción desde fuera de las células. El método NTU va un paso más allá al reducir la cantidad de PD-1 y PD-L1 que producen las células desde un principio, disminuyendo así sus posibilidades de interacción.

Las células suelen sintetizar proteínas leyendo las instrucciones genéticas que transporta el ARN mensajero. Los investigadores utilizaron ARNip para reconocer y destruir las instrucciones específicas que se utilizan para producir PD-1 o PD-L1.

El prof.Ali Miserez, de la Escuela de Ciencia e Ingeniería de Materiales (MSE) y la Escuela de Ciencias Biológicas (SBS) de la NTU, y autor principal del estudio, aseguró, al respecto, que «nuestro método funciona desde el interior de ambos tipos de células. El ARNip destruye las instrucciones que necesitan para producir estas proteínas. Es como interrumpir una línea de producción, solo que la interrupción se dirige a la receta de PD-1 o PD-L1».

 «Lo importante de nuestras microgotas es que pueden transportar grandes cantidades de siRNA al interior de las células donde debe actuar. Al atacar ambos lados de esta interacción simultáneamente, podemos ayudar a las células inmunitarias a atacar el tumor con mayor eficacia», concluyó.