El Servicio Extremeño de Salud (SES) ha confirmado este lunes 7 de septiembre seis nuevos casos de fiebre del Nilo Occidental en Extremadura, que elevan a 40 los registrados en 2026. Con esta actualización, la comunidad autónoma alcanza un máximo histórico de casos humanos, al superar los 39 notificados en cada uno de los dos años anteriores.

Los nuevos casos corresponden a cuatro varones y dos mujeres de los términos municipales de Don Benito, Medellín y Miajadas, pertenecientes a las áreas de salud de Don Benito-Villanueva de la Serena y Cáceres. Uno de ellos se encuentra ingresado en el Hospital Don Benito-Villanueva.

En total, el balance de este año incluye dos fallecidos y cuatro pacientes que continúan hospitalizados: dos en el Hospital Don Benito-Villanueva, uno en el Hospital de Mérida y otro en el Hospital Universitario de Cáceres, según la información difundida por el SES.

Según el informe epidemiológico de 2025 del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III, elaborado con los datos de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE), el pasado año se notificaron 39 casos humanos asociados a exposición en Extremadura. De ellos, 36 correspondieron a Badajoz y tres a Cáceres, y se registraron cinco fallecidos.

La cifra acumulada en 2026 también supera la registrada en 2024, cuando Extremadura contabilizó igualmente 39 casos, distribuidos entre Badajoz, con 32, y Cáceres, con siete. En 2023 se habían notificado 15 casos asociados a exposición en la comunidad autónoma.

VIGILANCIA DE VIRUS DEL NILO OCCIDENTAL Y CONVENIO CON LA FACULTAD DE VETERINARIA

Desde la dirección del SES se ha informado a las gerencias de las ocho áreas de salud de Extremadura para que mantengan la vigilancia ante cualquier sospecha de casos con clínica compatible y una actitud de alerta que permita aumentar la capacidad diagnóstica. El organismo recuerda que el 80% de las infecciones en humanos son asintomáticas.

Además, el SES cuenta con un Plan de Vigilancia de Vectores 2026, en el marco del Plan Autonómico de Preparación y Respuesta frente a Enfermedades Transmitidas por Vectores, que este año ha reforzado y ampliado los sistemas de vigilancia entomológica para la detección temprana y el control de riesgos.

Para el mosquito Culex, vector del virus del Nilo Occidental, el plan contempla por primera vez un programa específico de vigilancia con el objetivo de detectar mosquitos infectados. El sistema incluye 10 trampas fijas, ocho en Don Benito y dos en Cáceres, y una trampa móvil, con un periodo previsto de funcionamiento desde mediados de julio hasta finales de octubre, según la evolución de la campaña.

Para ello, se ha firmado un convenio de colaboración con la Universidad de Extremadura, a través de la Facultad de Veterinaria de Cáceres, que realizará la identificación de especies y la extracción de ARN viral. Según explica el SES, este enfoque permite anticiparse a la transmisión mediante medidas de prevención individual y comunitaria y actuaciones de control vectorial para reducir o eliminar mosquitos infectados y minimizar el riesgo de casos humanos.