La proteína p53, conocida como el «protector del genoma» desempeña un papel fundamental en la respuesta al daño del ADN, induciendo la reparación, la detención del ciclo celular o la apoptosis. Su pérdida se asocia con estrés replicativo e inestabilidad genómica. Las mutaciones o la inactivación funcional del gen p53 son …
La proteína p53, conocida como el «protector del genoma» desempeña un papel fundamental en la respuesta al daño del ADN, induciendo la reparación, la detención del ciclo celular o la apoptosis. Su pérdida se asocia con estrés replicativo e inestabilidad genómica.
Las mutaciones o la inactivación funcional del gen p53 son frecuentes en más del 50 % de los cánceres humanos, lo que conduce a la tumorigénesis, el desarrollo tumoral y la resistencia a los fármacos, convirtiéndola en una diana importante anticancerígena. La intrincada relación entre p53 y el cáncer ha llevado a la exploración de estrategias desde hace tiempo.
A medida que el campo de la investigación sobre p53 continúa evolucionando, la integración de enfoques multidisciplinarios, que incluyen la biología molecular, la bioinformática y la biología de sistemas, será esencial para avanzar en nuestra comprensión de la vía de señalización de p53 y su papel en el cáncer.
En este contexto, un estudio fue dirigido por el estudiante de doctorado Wisam Zaatra y la profesora Batsheva Kerem de la Universidad Hebrea de Jerusalén, en colaboración con el estudiante de doctorado George Philippos y la profesora Aurélie Ernst del Centro Alemán de Investigación del Cáncer (DKFZ) y la Universidad de Heidelberg, se adentra en las consecuencias de la deficiencia de p53 y cómo afecta al mantenimiento de la integridad del genoma.
Los hallazgos revelan un mecanismo previamente desconocido mediante el cual p53 protege el genoma y sugieren que la forma en que las células cancerosas producen y utilizan nucleótidos, y equilibran la producción de ARN con la replicación del ADN, podría ser un área importante para futuras investigaciones.
Mediante el seguimiento de estas células a lo largo del tiempo, el equipo pudo observar cambios tempranos asociados con la deficiencia de p53 y la inestabilidad genómica. Los investigadores también examinaron otros tipos de células humanas, incluidas las células mamarias, y encontraron el mismo mecanismo básico. El análisis de miles de tumores de 31 tipos de cáncer demostró que los tumores con p53 dañado o ausente también tendían a producir niveles inusualmente altos de ARN. Posteriormente, el equipo añadió nucleósidos, los componentes básicos para la producción de nucleótidos, a células deficientes en p53.
En definitiva, restaurar la función de p53 puede remodelar el microambiente inmunitario tumoral y mejorar la eficacia de la inmunoterapia. Asimismo, restablecer dicho suministro redujo el estrés replicativo y el daño al ADN. La disminución de la producción excesiva de ARN en las células produjo un efecto protector similar.
El estudio fue dirigido por el estudiante de doctorado Wisam Zaatra y la profesora Batsheva Kerem, de la Universidad Hebrea de Jerusalén (Israel), en colaboración con el estudiante de doctorado George Philippos y la profesora Aurélie Ernst, del Centro Alemán de Investigación del Cáncer (DKFZ) y la Universidad de Heidelberg.
SEGUIR LEYENDO