Arouna Sangante ha sido la ausencia principal de la sesión de entrenamiento de este martes para el Sevilla FC. El senegalés, que protagonizó una de las principales polémicas ante el Espanyol tras ser expulsado, estuvo presente en la charla inicial de García Plaza, pero … se marchó del césped una vez sus compañeros comenzaron a calentar. Si bien no podía estar ante el Valencia por sanción, ha sufrido una lesión que le impedirá de igual manera estar disponible en los próximos días para el entrenador.
Según especifica el club, el zaguero sufre un «esguince leve en su tobillo derecho» producido en el RCD Stadium, apuntando que su reincorporación a la dinámica grupal queda «pendiente de evolución». A pesar de ello, el tiempo de baja no debe extenderse más de dos semanas al no tratarse de una dolencia de alto calibre.
Con su presencia el próximo viernes ya descartada, sus sensaciones marcarán si puede regresar a la competición la próxima semana, última antes del parón internacional, en la que el plantel nervionense viajará a Coruña para medirse al Deportivo y recibirá en el Sánchez-Pizjuán al FC Barcelona.
Mientras tanto, el técnico sevillista cuenta con Andrés Castrín y Kike Salas, pareja empleada en la tercera jornada, para liderar la defensa ante la baja del exfutbolista del Le Havre, que aterrizó en Nervión como agente libre este verano.