«Me gustaría aportar seguridad en la pista, experiencia y ayudar al equipo a conseguir los objetivos marcados. Intentaré aportar desde el juego, pero también desde la experiencia de haber vivido diferentes situaciones y momentos dentro de un curso». Sabe el interior Rafa Gómez Privat que el CB Ciutadella y especialmente Manel Bonmatí le han fichado por su clase y conocimiento de la Tercera FEB. A días de abrir pretemporada competitiva en el Trofeu Itegra IB ante el Ciutat d’Inca en casa, el catalán nos explica a «Es Diari», optimista, cómo ve el proyecto en ponent, tras sus años en Sa Tintina Es Castell. «Es una plantilla joven, con mucho ritmo y energía, incorporando algunos jugadores con un poco más de experiencia; esa combinación puede ser muy positiva y nos permitirá buscar un buen equilibrio dentro de la pista», piensa Gómez, llamado a ser decisivo en la pintura ciutadellenca. «Los que ya estaban conocen la dinámica y vienen de conseguir algo muy importante como es el ascenso. Los nuevos tenemos la responsabilidad de aportar nuestras características y ayudar a crecer; toca encontrar ese equilibrio y conseguir que todas las piezas encajen para competir al máximo nivel».
Un desafío mayúsculo para el Ciutadella en su vuelta a las ligas FEB 16 años después y en un Grupo C-B muy potente, «con jugadores de mucho nivel y equipos muy bien confeccionados; el reto es importante y debemos centrarnos en hacer nuestro juego, competir cada partido y no desviarnos de nuestra identidad», avisa el ‘cuatro’, viendo como una de las claves, «especialmente cuando lleguen los momentos difíciles que seguro tendremos, la unión del equipo; ser capaces de dejar el ‘yo’ a un lado y pensar en el ‘nosotros’. En una categoría tan competitiva, es muy difícil conseguir objetivos importantes si cada uno va por su lado».
Y, por supuesto, ante tanto talento delante, la intensidad defensiva será, «fundamental. Tenemos que ser un equipo difícil de superar, trabajar mucho atrás y entender que cada posesión, cada rebote y cada balón dividido pueden marcar diferencias. Si conseguimos mantener esa intensidad y competir juntos, tendremos nuestras opciones», analiza fríamente Gómez, jugador clave en la pizarra de Es Castell hasta ahora.
Y aunque suene a tópico, hacerse fuertes en el Pavelló se antoja determinante para sacar adelante el reto de la permanencia en Tercera FEB. «El factor cancha tiene que ser uno de nuestros puntos fuertes; aprovechar jugar en casa, sentir el apoyo de nuestra afición y conseguir que cada partido aquí sea complicado para el rival», clama el fichaje del CB Ciutadella, viendo igual de trascendente, «competir bien contra los equipos de situación similar. Hay partidos que tendrán un valor especial de cara a salvarnos y toca identificarlos y afrontarlos con la máxima concentración pero sin pensar únicamente en esos partidos. La liga es muy larga y cualquier victoria puede ser importante. Tenemos que competir contra todos y aprovechar cada oportunidad», exclama.
Y habla Gómez de los fichajes llegados de fuera de la Isla para apuntalar la plantilla. «Son refuerzos jóvenes, con calidad de juego y personal. Se ha reforzado el equipo en diferentes posiciones, interior y exterior, y pueden aportar mucho», vaticina el jugador llegado a Menorca del Horta barcelonés. «Y clave que encajen en la dinámica que ya existía. Al llegar a un equipo que mantiene el bloque del año anterior debes entender que existe una manera de trabajar y dinámica que les ha llevado aquí. Se integran muy bien y pueden encajar perfectamente», añade.
Primeras sensaciones
Por todo ello, Rafa Gómez habla de sensaciones, «muy buenas. Adaptación sencilla en un grupo que se conocen muy bien, gente muy cercana y con una dinámica de trabajo muy positiva, lo que facilita mucho nuestra incorporación», habla, ya entrando en el plano más personal. «Desde el día 1 me han hecho sentir parte del equipo y construimos esa conexión tan importante; toca conocernos, entender cómo juega cada uno y encontrar nuestra identidad de equipo», dice, abogando por «disfrutar del basket y el año, siendo el ascenso un premio y hay la ocasión de jugar una liga exigente, con pasión y complicidad», sostiene un Gómez que en verano llegó a plantearse la retirada, decidido a establecerse eso sí en la Isla. «Me he enamorado de Menorca, quería un proyecto que encajara en mi proyecto personal y noté la ilusión del Ciutadella, su filosofía, su palabra Equipo y dar continuidad a un proyecto y gente que ya funcionaba», expresaba el catalán, que entiende el basket, «como juego de equipo, lejos de lo individual. ¿Mi rol? Generar, aportar soluciones cuando se me requiera y solidez atrás, preparado para dar el máximo». Y ello ante un reto, «nuevo e ilusionante tras tantos años en Es Castell. Es salir de la zona de confort y una etapa diferente me motiva».