Los amantes del tenis conocerán a buen seguro a Dominic Thiem. El austríaco fue de los pocos que pudo levantar un título de Grand Slam en plena hegemonía de Djokovic y Nadal y antes de la llegada de los Alcaraz y Sinner. Talentoso, competitivo y muy humilde, el tenista austríaco fue capaz de levantar el título en el US Open de 2020, además de llegar a dos finales de Roland Garros y a otra en Australia.
Pese a su talento, Thiem no pudo acabar de dar el salto final por culpa de una lesión en su muñeca, la misma que ha sufrido este año Carlos Alcaraz. Nunca supo revertir el dolor y sobre todo, el miedo a volver a sufrir una lesión todavía más grave y acabó dejando el tenis a los 31 años muy lejos del tenista que llegó a ser.

Thiem / ATP
Ahora disfruta del tenis desde la grada y presente en el US Open ha concedido una entrevista al diario El Mundo, en la que ha hablado largo y tendido sobre la lesión de la que se ha recuperado el tenista murciano. «Con una lesión necesitas mucha paciencia. Yo no volví muy pronto a jugar, pero sí a entrenar. Y me rompí la muñeca por segunda vez. Todo lo que Carlos ha hecho bien, yo lo hice mal. Después de la segunda rotura ya nunca estuve al 100%, ese fue mi gran error» relató sobre su experiencia y lo bien que lo ha llevado Carlitos.
Necesitas tiempo para recuperar la confianza
Más allá de la pura lesión, el austríaco habla del miedo como el gran enemigo en este tipo de lesiones. «Cuando te lesionas la muñeca sientes bastante dolor y al volver tienes miedo de que te vuelva a pasar. Aunque estés parado pocas semanas, la muñeca se pone rígida, pierdes movilidad y eso te hace estar inseguro en cada golpe. Necesitas tiempo para recuperar la confianza. No he hablado con él, pero imagino que por eso Carlos no jugó en los torneos previos al US Open».
UN REGRESO MARAVILLOSO
Pero más allá de acertar en su recuperación y su paciencia para volver a las pistas, a Thiem como al resto del mundo le sorprende el nivel con el que Alcaraz ha vuelto a la competición. «Se ha tomado el tiempo suficiente para curar al 100%. Ha jugado partidos duros, en un torneo difícil, y lo ha hecho bien, sin dolor y sin miedo. Es impresionante cómo ha vuelto» explica Thiem.
El austríaco nunca llegó a jugar contra Alcaraz, algo que lamenta. «Si me hubiera enfrentado a él en mi mejor momento, habría sido un partido divertido, eso sin duda. Tanto él como Sinner son jugadores de esos que no tienen debilidades, como era el Big Three. Cuando me enfrentaba a Rafa o a Novak, los estudiaba, pero no encontraba la manera de hacerles daño. Simplemente tenía que esperar a que tuvieran un mal día» respondió sobre ello.
Sin duda, un duelo entre ambos habría sido una auténtica delicia para los amantes del tenis, que maldicen la lesión que sufrió Thiem y celebran que no haya tenido el mismo efecto devastador con Carlitos.