IP68 y 5ATM no significan lo mismo, y el OnePlus Watch 3 de 43 mm lleva los dos sellos. Está en liquidación, y esa es la parte fácil de contar. La otra es que el de 5 atmósferas es el que decide si un reloj se mete contigo en el agua o se queda en la taquilla, y el GPS multibanda, si la tirada de antes se ha guardado como la hiciste. Correr y luego nadar es una rutina normal, y no todos los relojes la cubren entera.

Del rodaje al agua sin cambiar de relojOnePlus Watch 3 43 mmOnePlus Watch 3 43 mm Google Google

El sello 5ATM equivale a resistencia hasta 5 atmósferas de presión, que es lo que se pide para nadar con el reloj puesto. Un IP68 a secas cubre otra cosa: inmersiones quietas, salpicaduras, el chaparrón que te pilla a mitad de vuelta. Sirve para no llevarse un susto en el lavabo, no para hacer largos. El Watch 3 declara los dos, y por eso el cambio del rodaje a la piscina no obliga a ninguna maniobra: sales, corres, entras en el vaso y el reloj sigue en la muñeca.

El GPS multibanda va en la misma dirección. Capta más de una frecuencia por satélite y lee cinco constelaciones a la vez: GPS, Glonass, Galileo, BeiDou y QZSS. Ese detalle es el que evita que el trazado se te vaya de la acera cuando corres entre bloques altos o por un camino con arbolado cerrado. En los diez kilómetros de siempre da igual, esos los tienes medidos de memoria. Se nota cuando pruebas una ruta nueva y luego miras el mapa para saber por dónde pasaste de verdad. También lleva WiFi y Bluetooth 5.2, así que sincroniza sin depender del móvil todo el rato.

Ahí está la diferencia con los relojes deportivos del escalón de abajo, que suelen resolver bien una de las dos cosas y dejar la otra a medias.

Hasta 60 horas, según OnePlus

La cifra que da el fabricante es de hasta 60 horas en uso inteligente, y hasta 7 días en modo ahorro. Detrás hay una arquitectura de doble chip: un coprocesador se queda con las tareas ligeras y el procesador principal solo despierta cuando hace falta. En Wear OS, que tiene fama merecida de pedir cargador cada noche, ese número es lo primero que un techie mira con lupa. Un comprador lo baja a tierra con menos entusiasmo y más utilidad: «La batería con uso normal dura unos dos días y medio, que viniendo de un galaxy watch es una auténtica locura».

Dos días y medio es exactamente el margen que cambia el hábito: puedes dormir con él puesto el viernes y el sábado sin quedarte sin reloj el domingo por la mañana. Eso sí, con el GPS trabajando a tope en salidas largas ninguna de esas dos cifras se sostiene, y toca pasar por la carga rápida VOOC antes de lo previsto.

Acero, 43 mm y muñecas estrechas

Los 43 mm son la otra decisión importante de esta versión: un reloj deportivo de caja grande se lleva mal debajo de una manga y peor todavía en una muñeca fina. Uno de los compradores lo dice sin rodeos: «Reloj de gran calidad para los que tenemos la muñeca un poco estrecha». La caja es de acero, en acabado negro o plata, y funciona igual con camisa que con camiseta técnica.

La pantalla es AMOLED de 1,32 pulgadas y 466 x 466 píxeles, con 352 ppi de densidad. Traducido: una notificación con texto largo se lee sin acercar el brazo a la cara, y los menús se manejan a base de toques sin pelearse con el tamaño de los iconos.

Un reloj deportivo se mide por las veces que no te lo quitas, y este pide muy pocas: ni para nadar, ni para dormir, ni el segundo día por la mañana.

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