El ciclista cántabro Oscar Vian, campeón de España de contrarreloj, permanece en observación en el Hospital Marqués de Valdecilla tras haber sido atropellado este miércoles … por una furgoneta cuyo conductor dio positivo en el control de drogas. Vian, junto con un compañero de equipo en la escuadra cántabra Gomur Cantabria Deporte, Álvaro Cobo, se encontraba entrenando alrededor de las 14.20 horas, cuando al aproximarse a un cruce en la localidad de Sobarzo (en Penagos), un vehículo se saltó un stop y tras circular en dirección contraria invadió la zona por la que transitaban ambos ciclistas.

Cobo, que iba por delante logró esquivar la embestida inesperada, mientras que Vian no pudo hacer nada y la furgoneta se lo llevó por delante. El golpe fue lateral y el corredor salió despedido: se lastimó sobre manera la parte del hombro y la escápula derecha debido al fuerte impacto.

Acto seguido se personaron en el lugar de los hechos los servicios médicos, así como la Guardia Civil de Tráfico. Tras una primera exploración, Vian fue trasladado en ambulancia hasta Valdecilla. Le dijeron en un primer momento que quizá le operarían debido a las heridas que presentaba. Pero al realizarle las pruebas pertinentes, los médicos descartaron una intervención quirúrgica a falta de una segunda opinión que le darán hoy por la mañana. No obstante, el ciclista pasó la noche en observación.

El conductor que protagonizó el accidente fue sometido a un control «y dio positivo en drogas», según el ciclista y su entorno.

«Ha sido un susto muy grande porque no podíamos hacer nada. Cuando nos hemos querido dar cuenta ya teníamos encima la furgoneta y fue imposible esquivarla. A Álvaro sí le dio tiempo, pero a mí nada», explicó a El Diario Vian anoche, desde su habitación del hospital donde ha pernoctado fuera de peligro, pero con el miedo y la rabia aún metidas en el cuerpo. «Estaba lloviendo, la carretera estaba mojada y la furgoneta frenó, pero al patinar se fue contra nosotros», añadió.

«Ha sido un susto muy grande porque no podíamos hacer nada. Cuando vimos el vehículo ya lo teníamos encima»

Óscar Vian

Ciclista cántabro

«Estaba lloviendo, la furgoneta salió en dirección contraria y, al frenar, patinó. No quería acabar así esta temporada»

El deportista, que se proclamó campeón de España el pasado mes de junio en la prueba de contrarreloj disputada en Sabiñánigo (en el Pirineo aragonés) se mostró resignado, aunque «no quería acabar la temporada de esta manera». Todo le llevaba a pensar que evitará el quirófano «porque la fractura de la escápula ha sido limpia. Al parecer, no llega hasta el húmero y por eso se recuperará con la inmovilización».

Vian, que conoce perfectamente el peligro que tiene la bicicleta (siempre expuesta a este tipo de imprudencias en la carretera) admitió que el choque «podía haber sido peor, porque el vehículo venía muy rápido y nosotros no teníamos ninguna posibilidad». Ahora apenas le quedaban tres carreras por disputar en el Trofeo Lehendakari para cerrar una temporada repleta de luces, con su entorchado nacional, pero con alguna sombra, que tuvo su punto culminante en el atropello.

Vian, que ha ganado las cuatro carreras contrarreloj que ha disputado esta temporada –los campeonatos de España y las dos pruebas en la Vuelta a Madrid y Vuelta a Zamora, respectivamente– estaba «triste» por no haber sido convocado por la selección española de la categoría sub 23 para los campeonatos mundiales que se celebran a finales de este mes en Melbourne. «No era una decisión que me correspondía a mí, pero sí que me hacía ilusión y creía que lo podía hacer bien, pero…», señaló tras el suceso que le obligará a guardar reposo varias semanas. A su pequeño repertorio de malas noticias se suma el robo de la bicicleta con la que logró el maillot rojigualda. No obstante, lo mejor de todo fue que lo de no fue tan grave, afortunadamente.