Un marroquí llegado a Ceuta en la invasión del 30 de julio ha sido detenido esta medianoche por, presuntamente, acosar sexualmente a una mujer en la calle. Allí la encontró y comenzó a seguirla, lanzarle improperios y le mostró los genitales, según fuentes de EFE, lo que obligó a intervenir a la pareja de la víctima. Los hechos se produjeron en el centro de la ciudad autónoma cuando la mujer se dirigía a una fiesta con su novio. Aparentemente estaba sola porque este se había quedado más atrás con unos amigos, lo que pudo ser visto como una oportunidad para el inmigrante, que aprovechó para masturbarse frente a la mujer.
La mujer fue sujetada por el brazo por un inmigrante, el cual se bajó los pantalones y comenzó a tocarse los genitales. Así al menos consta en la denuncia de la que se hace eco la agencia de noticias. Tras iniciarse esa desagradable escena llegó el hombre que debía acompañar a su pareja, que se enfrentó físicamente al inmigrante marroquí. Tras un forcejeo, lo redujo gracias a que este estaba aparentemente ebrio.
El inmigrante consiguió huir pero fue retenido más adelante por un agente de la Policía Local de paisano. Después fue entregado a la Policía Nacional para su traslado a las dependencias policiales. La Fiscalía ha calificado los hechos como agresión sexual, a la espera de que el caso pase al Juzgado de Instrucción número 4 de Ceuta, que será el encargado de continuar con las diligencias. La mujer ha indicado que varios vecinos le trasladaron que el mismo hombre habría estado durante la tarde increpando a otras mujeres por la zona, aunque, según le manifestaron, ninguna habría presentado denuncia ni habría avisado de lo ocurrido.