MURCIA. «Para pintar deprisa, mejor la acuarela». Así lo ha manifestado el pintor murciano Pedro Serna, quien durante años ha visitado, cargado con su silla y su caballete, distintos rincones de Murcia -su huerta y su río-, pero también del Mar Menor, así como distintos puntos de la geografía nacional. En cualquier época del año y con frecuencia en el mismo escenario, el artista buscaba captar con sus pinceles cómo se transformaba el paisaje, las luces y los colores ante su vista.

Una selección de 23 de esas acuarelas, realizadas por el artista a lo largo de varias décadas y en distintos lugares, se exponen en en el Paraninfo de la Universidad de Murcia hasta el 23 de octubre. La muestra Cuatro estaciones. Pedro Serna está organizada por el Museo Ramón Gaya y la UMU. El título de la exposición, así como el cartel de la muestra, aludes a la que ha sido una de las características fundamentales de la trayectoria de Pedro Serna: su relación continuada con la pintura al aire libre. Y es que «el artista ha pasado más de la mitad de su vida pintando a la intemperie, saliendo al encuentro de la realidad y del paisaje para trabajar directamente ante el motivo», recuerdan los comisarios de la muestra, Rafael Fuster -director del Museo Gaya- y Marta Miranda.

«Las estaciones, el clima y las variaciones de la luz forman parte de este modo de pintar. Serna ha regresado en distintas épocas del año a un mismo lugar para observar sus transformaciones: el mismo árbol con frutos, con flores o desnudo tras la caída de las hojas; el mismo paisaje o el mismo caserío en diferentes momentos. En ocasiones, incluso la lluvia ha interrumpido la jornada de trabajo y sus gotas han quedado sobre el papel. La acuarela ocupa un lugar destacado en esta trayectoria por su capacidad para registrar esos cambios fugaces», añaden.




  • Cartel de la exposición –


Cuatro estaciones permite así recorrer una parte de la producción de Pedro Serna desde la observación directa del paisaje y su transformación a lo largo del tiempo. Una pintura realizada ante la naturaleza, sometida a las condiciones cambiantes de cada jornada y atenta a aquello que sucede durante el propio acto de pintar.

La exposición tiene su origen en la donación de dos obras de Pedro Serna e Isabel Barquero a la Universidad de Murcia, realizada en el marco de la colaboración establecida entre ambas instituciones para la organización de esta muestra. A ellas se suman otras obras vinculadas directamente al Museo Ramón Gaya: algunas donadas por Pedro Serna e Isabel Barquero y otras pertenecientes durante años a las colecciones personales de Ramón Gaya e Isabel Verdejo, que estuvieron en las paredes de su casa y fueron donadas posteriormente al Museo.

La iniciativa refuerza además la colaboración entre el Museo Ramón Gaya y la Universidad de Murcia y supondrá la incorporación de nuevas obras de Pedro Serna al patrimonio artístico de la institución universitaria.