Añádenos en Google

La llegada de la temporada de migración otoñal de las aves vuelve a elevar el riesgo de introducción y propagación de la gripe aviar en Europa. Ante este escenario, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y la Comisión Europea han puesto en marcha la campaña #NoBirdFlu, con recursos prácticos dirigidos a avicultores, propietarios de pequeñas explotaciones y veterinarios para reforzar las medidas de bioseguridad.

La iniciativa se centra en cinco actuaciones consideradas clave para reducir el riesgo de entrada del virus en las explotaciones: controlar el acceso a las instalaciones, mantener unas rutinas adecuadas de limpieza y desinfección, evitar el contacto con aves silvestres, mantener separadas las distintas especies de aves de corral y reconocer de forma temprana los signos de la enfermedad.

La EFSA y la Comisión Europea recuerdan que la gripe aviar es una enfermedad vírica altamente contagiosa que afecta principalmente a las aves de corral y a las aves acuáticas silvestres. Los brotes pueden provocar importantes pérdidas en las explotaciones, alterar las cadenas de suministro alimentario y afectar a los medios de vida de los avicultores. Además, la enfermedad también puede tener implicaciones para la salud pública.

Casi 8.000 brotes entre octubre de 2025 y junio de 2026

El refuerzo de las medidas de prevención coincide con el periodo del año en el que habitualmente aumenta la circulación de gripe aviar en Europa. Según los datos recogidos por la EFSA, entre octubre de 2025 y junio de 2026 se detectaron cerca de 8.000 brotes en Europa.

Los casos registrados en aves silvestres fueron cuatro veces superiores a los observados durante el invierno anterior. En las explotaciones avícolas, la mayoría de las infecciones se relacionaron con el contacto indirecto con aves silvestres, un factor que pone de manifiesto la importancia de limitar las vías de entrada del virus en las instalaciones.

“La prevención de la gripe aviar empieza con la bioseguridad cotidiana”, señaló Nikolaus Kriz, director ejecutivo de la EFSA, quien ha destacado que la campaña pretende trasladar el conocimiento científico a medidas que puedan aplicarse de forma práctica en las explotaciones.

Por su parte, Claire Bury, directora general adjunta de Sostenibilidad Alimentaria de la Comisión Europea, ha advertido de que el riesgo aumenta cuando las aves migratorias atraviesan Europa y ha subrayado la necesidad de coordinar la respuesta entre los Estados miembros y los distintos sectores implicados.

Bioseguridad para reducir la entrada del virus

Uno de los principales objetivos de la campaña es reforzar las medidas de prevención especialmente en las pequeñas explotaciones y los averíos familiares, donde las rutinas de bioseguridad pueden desempeñar un papel relevante para evitar la introducción del virus.

Entre las recomendaciones se incluye restringir y controlar el acceso a las instalaciones, mantener unas prácticas eficaces de limpieza y desinfección y evitar que las aves domésticas entren en contacto con aves silvestres potencialmente infectadas. También se aconseja mantener separadas las diferentes especies de aves de corral y prestar atención a posibles signos de enfermedad para poder actuar con rapidez.

La campaña #NoBirdFlu cuenta además con un conjunto de materiales de comunicación destinados a facilitar la aplicación y difusión de estas medidas. El paquete incluye infografías dirigidas a avicultores y pequeños propietarios, carteles con recordatorios de las principales actuaciones, un vídeo sobre las medidas de prevención y materiales preparados para redes sociales.

Los recursos estarán disponibles en las distintas lenguas oficiales de la Unión Europea y buscan reforzar la prevención ante una enfermedad cuyo riesgo aumenta durante los movimientos migratorios de las aves.