La incidencia del cáncer en España sigue al alza: 2026 cerrará con 301.884 diagnósticos y, en 2050, podrían detectarse más de 350.000 casos nuevos. En este incremento, a los médicos les inquieta el aumento de la enfermedad en jóvenes. Solo este año, se diagnosticarán más de 8.000 tumores –3.400 en hombres y 4.800, en mujeres– en personas de 20 a 39 años. Cáncer de mama, de tiroides y colorrectales son los más frecuentes. Inquietan estos últimos tumores: cada año aumenta en un 21% la incidencia de colon en mujeres españolas de 20 a 29 años.

Los expertos no quieren hablar de «epidemia» pero sí de «una señal epidemiológica». Apuntan a transformaciones generacionales en la obesidad y el metabolismo, la alimentación, la actividad física, las exposiciones ambientales, la toma reiterada de antibióticos y su impacto en la microbiota o las infecciones bacterianas.

Más casos

Lo explica Isabel Echavarría, oncóloga del Hospital Gregorio Marañón de Madrid y secretaria científica de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). La especialista avanza que, si se habla de cáncer, se califica de «joven» a quien lo padece antes de los 50. Pero depende del tumor. En mama –donde apunta a una mayor incidencia por cambios en los hábitos reproductivos de las mujeres, con un menor número de hijos, edad más tardía del primer embarazo y menor lactancia materna– sería «joven» una mujer diagnosticada antes de los 40.

«En España no existe un registro estatal de cáncer. Desde la Red Española de Registros de Cáncer (REDECAN) se están haciendo estudios específicos. Preocupa que pueda ser el adelanto de un aumento significativo de la incidencia a edades avanzadas», señala.

De los 8.000 cánceres que se detectarán en jóvenes este año, el de mama representará el 20,5% de los casos, y el de tiroides, un 13,4%

Entre los datos ya conocidos, de los 8.000 cánceres que se detectarán en jóvenes este año, el de mama representa el 20,5% de los casos, y el de tiroides, el 13,4%. El cáncer colorrectal es otro de los que está experimentando un notable aumento. «Hay un problema en casi todos los países, y es en cáncer de colon y recto», afirma María José Sánchez, directora general de Investigación, Innovación y Formación de la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía.

Estudios recientes

Entre los estudios recientes figura uno firmado por ella. Publicado en ‘European Journal of Cancer’ y liderado por investigadores del CIBER de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP), el Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada (ibs.GRANADA) y la Escuela Andaluza de Salud Pública, analiza, por primera vez, la evolución en personas de entre 20 y 49 años en el periodo 1993-2018. Se estudiaron más de 153.000 casos a partir de datos de 15 registros.

Los resultados muestran que el cáncer descendió en hombres jóvenes, mientras que aumentó ligeramente en mujeres. Bajan los tumores asociados al tabaco –pulmón, laringe y vejiga urinaria– y suben los cánceres digestivos –colon y páncreas– en personas de entre 20 y 39 años.

Barcelona 05/04/24 Barcelona. Personas fumando en las terrazas del centro de la ciudad de Barcelona. Futura ley anti tabaco

Jóvenes fumando en las terrazas del centro de Barcelona / MANU MITRU

Asimismo se observaron incrementos en determinados subgrupos. En mujeres de 20 a 29 aumentaron los cánceres de colon (21,1%), mama (2,3%), cérvix (4,2%), tiroides (2,3%) y los tumores de labio, cavidad oral y faringe (3,7%). En los varones de la misma edad ascendieron el cáncer de colon (5,5%), tiroides (3,5%) y el linfoma de Hodgkin (2%).

«Pensábamos que el cáncer colorrectal era una enfermedad del envejecimiento y, sin embargo, se ha visto un aumento en jóvenes», admite Encarnación González, jefa del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada, que ha participado en la investigación. Un tumor que, además, presenta síntomas «muy inespecíficos» y se diagnostica más tardíamente: «En muchos de los casos se asocia a procesos y patologías benignas y se minimiza por la edad de la persona que los padece«.

Causas

Aproximadamente el 90% de los casos no son hereditarios. En jóvenes, insisten los especialistas, las hipótesis sobre los motivos del aumento no están claras. Algunas tienen que ver con los estilos de vida. Pero hay más. «El abuso de antibióticos, al desregular la microbiota, podría ser uno de los factores. Esta alteración de la microbiota puede generar un microambiente proinflamatorio, provocar daños en el ADN y promover un cambio metabólico que favorece el desarrollo de tumores», señala Echavarría.

«También puede influir la exposición a sustancias ambientales contaminantes en edades precoces. O la mayor prevalencia de algunas alteraciones metabólicas entre las que está la resistencia a la insulina o la inflamación crónica de bajo grado», abunda la doctora González.

La infección por ‘Helicobacter pylori’, la infección bacteriana más frecuente, también se asocia con un mayor riesgo de cáncer gástrico y se estima que, a escala mundial, podría ser responsable de hasta el 37% de los casos. «Pero no es concluyente», aclara Echavarría.

Toxina bacteriana

«La genómica nos permite buscar otras pistas. A lo largo de la vida, distintos procesos biológicos y exposiciones pueden dejar patrones característicos de mutaciones en el ADN», indica, por su parte, Marcos Díaz-Gay, jefe de Genómica Digital del CNIO. El estudio de estas firmas de aparición temprana ha permitido identificar posibles exposiciones ocurridas muchos años antes del diagnóstico. «El estudio de estas huellas es el futuro», agrega.

«La predisposición hereditaria importa, pero no explica la mayoría de los cánceres de aparición temprana», señala el investigador, primer autor de un estudio publicado en 2025 en ‘Nature’ que identifica una infección bacteriana como posible causa del aumento de casos de colon en jóvenes.

Marcos Díaz Gay, jefe del Grupo de Genómica Digital del CNIO

Marcos Díaz Gay, jefe del Grupo de Genómica Digital del CNIO / Laura M. Lombardía. CNIO

La causa puede ser la exposición en la niñez a la toxina ‘colibactina’, producida por algunas cepas de ‘Escherichia coli’, una de las bacterias que pueblan el colon y el recto. El hallazgo descubre que la exposición a la ‘colibactina’ imprime una firma genética característica en el ADN de las células del colon. El resultado plantea cuestiones –que los autores aún no pueden responder– sobre cómo ocurre la infección de las bacterias productoras de ‘colibactina’ y cómo evitarla o combatirla.

Suscríbete para seguir leyendo