Científicos de diversos centros chinos han evaluado la actividad del inmunoconjugado AMT-676 en ratones portadores de tumores gastrointestinales humanos en localización heterotópica. Dependiendo del régimen de dosificación, AMT-676 indujo una regresión completa en el 100% de los animales con adenocarcinoma gástrico y una supresión duradera del crecimiento tumoral en ratones …


Científicos de diversos centros chinos han evaluado la actividad del inmunoconjugado AMT-676 en ratones portadores de tumores gastrointestinales humanos en localización heterotópica. Dependiendo del régimen de dosificación, AMT-676 indujo una regresión completa en el 100% de los animales con adenocarcinoma gástrico y una supresión duradera del crecimiento tumoral en ratones con adenocarcinoma ductal pancreático, colangiocarcinoma, tumores neuroendocrinos rectales o cáncer colorrectal, incluso en presencia de mutaciones en el oncogén KRAS.

La reducción del crecimiento maligno también fue patente en modelos de metástasis hepáticas y en animales con tumores resistentes a terapias basadas en combinaciones de irinotecán, 5-fluorouracilo, folinato cálcico, bevacizumab, capecitabina, cetuximab y pirotinib, sin que se observara pérdida de peso corporal.

Ya-ling Huang, investigador de Multitude Therapeutics y coautor del estudio, afirma que la eficacia de AMT-676 fue comparable a la de fam-trastuzumab deruxtecán-nxki, un inmunoconjugado de referencia recientemente aprobado por la FDA, mostrando además un perfil de seguridad potencialmente superior. El científico prosigue indicando que la evaluación preclínica de AMT-676 ha incluido un ensayo en primates no humanos, en el que se determinó la dosis más alta no severamente tóxica con un régimen de administración intravenosa cada tres semanas. También se demostró que esta dosificación no causa daño epitelial significativo en el tracto gastrointestinal.

Huang señala que la cadherina 17, a la que va dirigido el inmunoconjugado, se expresa profusamente en los tumores digestivos. De forma crucial, en los tejidos normales, esta molécula se localiza de manera restringida en la membrana basolateral, bajo las uniones estrechas celulares, lo que dificulta el acceso de AMT-676 y limita su toxicidad sistémica. Además, un porcentaje considerable de tumores gástricos negativos para HER2 o CLDN18.2 mantiene la positividad para CDH17, lo que convierte a esta diana en una alternativa terapéutica en pacientes no aptos para terapias dirigidas a HER2 o CLDN18.2, concluye el investigador.


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