Trabajadores de la planta de Tubos Reunidos en Amurrio. (Oskar MATXIN EDESA | FOKU)
Este miécoles, a las 14.00 horas, ha finalizado el plazo para la presentación de la primera oferta por Tubos Reunidos, y, según los últimos datos oficiales, hay 14 empresas interesadas en adquirir la compañía. En la jornada de hoy se ha procedido a abrir los sobres ante notario y mañana comienza el trabajo de análisis para seleccionar cinco de las propuestas.
Inicialmente, las reglas del proceso contemplaban que el plazo de acceso al ‘data room’ finalizaba el próximo 7 de septiembre y el establecido para la presentación de la primera oferta concluía el pasado 14 de septiembre.
Pero la mayoría de los interesados solicitaron a la Administración Concursal una ampliación de los plazos inicialmente previstos, con objeto de contar con un mayor periodo de tiempo para el análisis de la información y para la preparación de sus respectivas ofertas.
Dado el interés despertado por el proceso y la necesidad que trasladaron de preparar mejor las ofertas, finalmente el plazo de la presentación de la primera oferta quedó ampliado hasta este miércoles, 7 de octubre.
Catorce empresas interesadas
El pasado día 8 de septiembre la Administración Concursal se reunió con la dirección empresa y con los comités de empresa de las plantas de Amurrio y Trapagaran, y les trasladó que, hasta esa fecha, había 14 inversores interesados en la compra. La próxima reunión a la que se ha citado a los representantes de los trabajadores es el 15 de octubre, según han confirmado fuentes sindicales a Europa Press.
Asimismo, la dirección de Tubos Reunidos informó de que, entre julio y agosto, había aumentado sus pedidos un 41% sobre el mismo periodo de 2025. En concreto, esa entrada de pedidos en la empresa ha aumentado, en términos económicos, un 39% en Amurrio y un 52% en Trapagaran.
Cabe recordar que las empesas interesadas deben incluir en sus ofertas un compromiso de mantenimiento de la actividad de mínimo dos años. Además, tienen que ser vinculantes en cuanto al precio e ir acompañadas de la consignación de un depósito equivalente al 5% de la cantidad ofrecida.
Posteriormente, tras preseleccionar a un máximo de cinco candidatos con las propuestas económicas más altas, se abrirá un proceso de consultas y reuniones que culminará con la presentación de ofertas finales.
En otra fase los potenciales compradores que hayan sido seleccionados para continuar en el proceso tendrán la posibilidad de participar en un proceso de preguntas y respuestas sobre los aspectos financieros y legales de la unidad productiva.
A partir de ahí, los potenciales compradores seleccionados deberán remitir sus ofertas finales vinculantes y después la Administración Concursal llevará a cabo la calificación, valoración y jerarquización de las ofertas.
En otra fase, referida al cumplimiento de las ofertas que afecten a los contratos de trabajo o a las condiciones de empleo, se desarrollarán las consultas necesarias entre la compañía, la Administración Concursal, la representación de los trabajadores de cada centro de trabajo afectado y, en su caso, el oferente, de cara a alcanzar los acuerdos necesarios para dar cumplimiento a las condiciones contenidas en la correspondiente oferta, incluyendo, en su caso, la delimitación definitiva del perímetro laboral y las condiciones de trabajo.
Desde mayo en concurso de acreedores
A principios de mayo, Tubos Reunidos solicitó ante un juzgado de Gasteiz la declaración de concurso voluntario de acreedores para la sociedad y sus filiales, tras constatar su «insolvencia inminente».
Una decisión que venía motivada por las tensiones de tesorería que había experimentado la compañía y que, según argumentaba Tubos Reunidos, se habían agudizado debido a la «paralización indeseada» de la actividad en su planta de Amurrio, en referencia a la huelga indefinida convocada en estas instalaciones tras anunciarse un ERE que pretendía dejar sin empleo a 240 trabajadores.
Los despidos se incluían en un plan de viabilidad que también planteaba el cierre de la acería alavesa. Ese plan contemplaba, además, la renegociación de la deuda de 263,2 millones que mantenía con las principales entidades financiadoras y con la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).
Finalmente, la empresa solicitó el concurso de acreedores, y el administrador concursal suspendió el ERE y anunció el mantenimiento de la acería. El comité destacó que, pese a que la situación sigue siendo «muy delicada», la suspensión del ERE supuso una «victoria» para la plantilla.