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La exploración del espacio profundo encara un desafío sin precedentes para alcanzar el sistema estelar más cercano a la Tierra. Una iniciativa de la organización sin ánimo de lucro Fermi Explorer persigue el ambicioso objetivo de lanzar una sonda espacial en dirección a Alfa Centauri en el año 2029. Los responsables del proyecto confían en la tecnología actual para iniciar una travesía cósmica que durará milenios.

Philip Johnston, cofundador y presidente de la entidad radicada en Seattle, lidera esta ambiciosa misión interestelar. La pequeña nave utilizará un sistema de propulsión eléctrica solar para acelerar de forma paulatina durante su travesía. A diferencia de otros conceptos teóricos anteriores, el equipo busca emplear herramientas probadas técnicamente para garantizar que el despegue se ejecute en la fecha prevista sin depender de inventos futuros.

El diseño operativo ha sido concebido por el laboratorio de investigación en física e inteligencia artificial Physical Superintelligence. Tras el lanzamiento, el artefacto orbitará alrededor del Sol durante 12 años para incrementar su velocidad mediante maniobras de impulsión térmica. Una vez conseguida la velocidad de escape requerida, la sonda saldrá despedida del sistema solar iniciando un trayecto calculado en unos 80.000 años de duración.

Vecinos y equipos de rescate registran los escombros de un edificio derrumbado tras el terremoto que sacudió Cali (Colombia) el lunes 10 de agosto de 2026.Propulsión para un viaje milenario

Los ingenieros prevén que el vehículo espacial transporte una carga útil de un kilogramo protegida en una estructura cúbica de 10 centímetros. La organización abrirá una convocatoria de tres meses para seleccionar los experimentos científicos y las obras artísticas que viajarán en su interior. Asimismo, el artefacto incluirá un registro digitalizado del famoso Disco de Oro de las misiones Voyager junto a mensajes recopilados entre niños de todo el mundo.

Las magnitudes de esta maniobra espacial resultan colosales al compararlas con los hitos previos de la humanidad fuera del sistema planetario. Alfa Centauri se sitúa a 4,4 años luz de distancia, lo que equivale aproximadamente a 40 billones de kilómetros desde nuestro planeta. Actualmente, solo las sondas Voyager 1 y Voyager 2 han logrado adentrarse en el espacio interestelar navegando a velocidades cercanas a los 60.903 km/h.

Alpha Centauri y sus alrededores Foto: Digitized Sky Survey 2

Esta imagen del cielo alrededor de las brillantes estrellas Alfa Centauri AB también muestra el brillo mucho más débil de Próxima. La imagen fue creada a partir de varias imágenes obtenidas por el Digitized Sky Survey 2. El halo azul alrededor de Alfa Centauri AB se debe a un efecto del proceso fotográfico, la estrella en realidad posee un color amarillo pálido parecido al del sol.

La viabilidad financiera del proyecto destaca por su reducido presupuesto en comparación con otras iniciativas del sector astronómico. Toda la misión requerirá un desembolso inferior a los 15 millones de dólares, cifra que abarca tanto el diseño como la fabricación completa del prototipo. El grupo no pretende limitar el proyecto a la duración de una vida humana, sino activar un proceso real y ejecutable.

Un impulso para futuras generaciones

A diferencia de la iniciativa Breakthrough Starshot presentada en 2016 por Yuri Milner, que buscaba llegar en 20 años usando velas solares, este plan apuesta por la ejecución inmediata. «No queríamos hacer otro Breakthrough Starshot. Estamos decididos a crear algo que realmente se lance.», afirmó Philip Johnston a la publicación MIT Technology Review sobre la urgencia de concretar el lanzamiento sin aguardar por avances hipotéticos.

El objetivo principal del proyecto reside en inspirar a los científicos del mañana para que desarrollen naves notablemente más rápidas que terminen adelantando a la sonda inicial. Respecto a este hito histórico, Philip Johnston declaró: «Esperamos ser los primeros en partir y los últimos en llegar«. Por su parte, Garrett Jameson, encargado de las operaciones diarias, destacó la trascendencia de construir con la tecnología disponible para dejar un legado valioso.