Los cribados del cáncer de pulmón,que hasta ahora eran una prueba piloto en hospitales catalanes y del resto de España, serán una realidad en Catalunya a partir del año que viene. La Conselleria de Salut realizará, desde 2027, estas pruebas de detección precoz del cáncer más mortal en personas fumadoras que sean mayores de 60 años. Estos cribados, que podrían reducir hasta un 20% la mortalidad en fumadores, consisten en la realización de una tomografía axial computarizada (TAC), con dosis bajas de radiación.

Según ha avanzado ‘La Vanguardia’ y han confirmado fuentes de Salut a EL PERIÓDICO, esta será una de las novedades del Pla Director d’Oncologia 2027-30 y se iniciará en personas mayores de 60 años que hayan fumado por lo menos un paquete al día durante 30 años, aunque está previsto que pueda ampliarse a otros grupos más adelante.

El director del Pla Director d’oncologia, Josep Maria Borràs, asegura que el departamento consideran que es mejor empezar con la población de «riesgo más alto». Además, advierte que este cribado es «costoso» y tiene un impacto importante sobre el sistema sanitario, por lo que se debe hacer bien para que se garantice el seguimiento adecuado de las personas en el programa. Borràs espera que el programa se pueda iniciar después del verano de 2027 y que se extienda progresivamente.

El Proyecto Cassandra

En 2023, un total de 38 hospitales de la sanidad pública (nueve de ellos en Catalunya) comenzaron a hacer cribados de cáncer de pulmón con un TAC. Fue trata de una prueba piloto del proyecto nacional Cassandra (Cancer Screening, Smoking Cessation and Respiratory Assessment), un programa multidisciplinar promovido por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), fruto de un «acuerdo histórico» entre nueve sociedades médicas.

Los cribados de aquella prueba piloto comenzaron a hacerse en personas de entre 50 y 75 años que aún fumaban o habían dejado de fumar, como máximo, en los últimos 15 años. El cáncer de pulmón es el que más muertes produce en todo el mundo y el tabaco es su principal factor de riesgo. Cada año mueren en España 30.000 personas por esta enfermedad y varios estudios apuntan a que estas pruebas reducen su mortalidad hasta un 24%.

El proyecto Cassandra buscaba, desde hacíaa años, aportar pruebas sobre la factibilidad del cribado de cáncer de pulmón, algo que ya está implementado desde hace tiempo en países anglosajones. Los impulsores de esta prueba piloto esperaban entonces –como finalmente ha resultado ser– que en 2028 el cribado del cáncer de pulmón ya estuviera incluido en el sistema nacional de salud de España y se sumase a los cribados de mama, colon y cérvix, que existen desde hace años y que sirven para detectar precozmente estas enfermedades.

El cáncer más mortal

El cáncer de pulmón es el que más muertes produce en el mundo: entre 1,8 y 2 millones cada año. Produce muchas más muertes que el cáncer de mama y próstata juntos. Además, hoy en día menos del 25% o 30% de los cánceres de pulmón que se detectan están en un estadio inicial. Estudios clínicos de Países Bajos y Bélgica demostraron que estos cribados reducían la mortalidad un 24%. Según otros datos, en mujeres este porcentaje podría llegar al 40%.

En 2025, el Proyecto Cassandra hizo un balance de sus primeros años de actividad y demostró que estos cribados ayudan a detectar otras enfermedades más allá del cáncer. Así, en junio del año pasado, un 3,2% del total de 658 personas de toda España que habían participado en los cribados de cáncer de pulmón de los últimos 18 meses habían dado positivo. Un 77% había dado negativo y en un 19% de los casos los resultados habían sido «indeterminados», es decir, se habían necesitado pruebas posteriores para saber si hay alguna patología. Estos cribados, además, estaban detectando también otras enfermedades respiratorias y coronarias.

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