Y ese detalle —el tiempo— importa. En un sector acostumbrado a presentar novedades a velocidad de scroll, Crafted Visions propuso justo lo contrario: mirar despacio, mirar bien. Primero una arquitectura de Sert. Después Perriand. Más tarde, una montura. Y finalmente una conversación alrededor de una mesa.

Anna-Lena Vetterkind
Cambiar la escala de la mirada
La experiencia terminaba volviendo, de alguna forma, al principio. Mó quiso extender el universo de MO STUDIO II más allá de las propias gafas y los invitados se llevaron una selección de piezas vinculadas a la colección: gafas, vela, pulsera, collar cuelgagafas y bolsa junto a un folleto concebido con el mismo lenguaje gráfico de la noche.
Lección aprendida después de una noche única: el diseño suele discutirse a gran escala (edificios, interiores, mobiliario), pero gran parte de nuestra relación con él ocurre a escasos centímetros del cuerpo. Unas gafas están sobre la cara durante horas; se abren y cierran cientos de veces; dependen de una bisagra diminuta que nadie mira hasta que falla.
La noche había empezado invitando a los asistentes a coger unas monturas, mirarse en un pequeño espejo y prestar atención. Al terminar, el mensaje estaba más que claro: el poder del diseño se encuentra también en los objetos más pequeños y cotidianos.