Las tensiones geopolíticas, la amenazas en ciberseguridad o la competencia global afectan al sector turístico europeo. Si bien se trata de una responsabilidad en manos de las capitales, la Comisión Europea trata de atajar problemas comunes a la UE. Ha presentado este miércoles una serie de medidas para rebajar el turismo masivo con una fecha cercana en mente: verano de 2027. Es así que el Ejecutivo comunitario ha propuesto crear un modelo europeo de gestión turística y una caja de herramientas para evitar la concentración turística en temporadas altas.
Ante la alta concentración de visitantes que afecta a ciudades como Barcelona o Madrid, la Comisión Europea ha propuesto desarrollar tres instrumentos para gestionar los flujos turísticos. Bruselas reconoce que la concentración de viajeros en ciertos destinos y ciertas épocas del año afecta directamente a la presión que experimentan las infraestructuras, los ciudadanos y los recursos naturales.
La Comisión Europea propone crear una caja de herramientas contra la concentración turística con ejemplos de buenas prácticas para la gestión de viajeros. En este paquete se incluirán actualizaciones para impulsar los viajes fuera de temporada alta, mejorar las conexiones con destinos menos frecuentados o repartir la demanda turística en diferentes territorios.
Menciona, además, los alquileres de corta duración como uno de los puntos que atajarán las administraciones sin dar más detalles de las restricciones que se le aplicarán. De momento, Bruselas no plantea limites obligatorios ni restricciones concretas.
Por otro lado, propone crear un modelo europeo de gestión turística que debe ayudar a las administraciones a gestionar los flujos de viajeros ajustándolos a la capacidad de sus territorios. Además, propone crear una serie de orientaciones comunes para que las capitales y las autoridades regionales y locales puedan mejorar la distribución de visitantes.
El Ejecutivo comunitario ha puesto también en el punto de mira al sector de los cruceros y su impacto sobre los destinos portuarios europeos. Por ello, anuncia la creación de un Diálogo Europeo de Cooperación sobre Cruceros que reunirá a los Gobiernos, administraciones regionales y locales y las empresas del sector para mejorar su coordinación y minimizar el impacto de esta actividad. Esta medida tendrá especial relevancia sobre los destinos mediterráneos, si bien Bruselas no se refiere a ciudades específicas.
Para mejorar la distribución de los flujos turísticos y evitar la concentración en ciertos destinos, la Comisión Europea quiere dar alas a destinos menos conocidos y facilitar los desplazamientos a través de conexiones ferroviarias. Para ello plantea reforzar las infraestructuras en transporte en regiones periféricas, insulares y costeras.
El plan del Ejecutivo comunitario plantea una simplificación regulatoria para las empresas turísticas. Pretende reducir cargas administrativas para empresas turísticas, especialmente para pymes. Entre ellas se refiere a la modernización del IVA aplicable a turismo y viajes, aunque no concreta los detalles de la modificación fiscal.
Los datos del Ejecutivo comunitario reflejan la partida que la UE destina al sector turístico. Bruselas señala que 18.000 millones de euros en ayudas se han destinado como parte del presupuesto de siete años cuyo vencimiento termina el próximo ejercicio. No detalla, sin embargo, el importe destinado a esta partida en las cuentas de 2028 a 2034.
Según los datos de la Comisión Europea, el turismo representa el 10% del valor añadido bruto de la UE. Da empleo a más de 20 millones de personas y ampara a cinco millones de empresas, el grueso de ellas, es decir, el 99% son pymes. Además, el Viejo Continente es atractivo para el turismo pues acoge el 40% de las llegadas internacionales, lo que lo convierte en el primer destino del mundo.