Concha Piquer fue mucho más que una de las grandes voces de la copla, gracias a una personalidad artística arrolladora que definió una carrera artística que desarrolló entre España y Estados Unidos, trascendiendo los escenarios con una modernidad impropia para su tiempo. En el 120 aniversario de su nacimiento, la cantante valenciana sigue siendo una fuente de inspiración a la que han rendido homenaje cuatro artistas contemporáneas, revisitando una figura desde diferentes lenguajes plásticos. Pintura, fotograía, escultura y audiovisual establecen un diálogo con el legado que ha dejado la artista en una exposición que reivindica su fuerza y talento.
La muestra, titulada ‘Concha Piquer. Arte y Modernidad. 120 años de su nacimiento’, se inaugura este miércoles en la Galería del Tossal como parte de la programación de la Mostra de València -Cinema del Mediterrani, que celebra su 41 edición. Rebeca Plana, Lucía Peiró, Dafne Baldoví y Cari Roig son las cuatro artistas invitadas a construir una aproximación personal a la figura de la cantante.

Las cuatro artistas que han reinterpretado el legado de Concha Piquer: Rebeca Plana, Lucía Peiró, Dafne Baldoví y Cari Roig / L-EMV
El resultado son cuatro obras que se alejan del retrato convencional para explorar otros aspectos de su universo artístico, como es el caso de ‘Espectro’, de Dafne Baldoví, que ha tomado como punto de partida un fragmento de ‘Ojos verdes‘ y traslada su representación gráfica a una composición tridimensional. La pieza está elaborada con gres, esmaltes y una barra de latón, convirtiendo la música en materia y volumen.

‘Espectro’ de Dafne Fernández. / Ayuntamiento de València / Mao
Por su parte, Lucía Peiró presenta ‘En un solo segundo’, una instalación que combina fotografía de acción y esculturas de cera, elementos con los que ha indagado en los mecanismos de la percepción y la memoria, así como en la manera en que los estímulos visuales y sensoriales permiten construir recuerdos y asociaciones.

Otra de las obras de la exposición sobre Concha Piquer. / Ayuntamiento de Valencia/Mao
Mientras, la voz también se materializa con la propuesta de Rebeca Plana: ‘La voz como materia/la materia como voz’, una obra realizada con técnica mixta sobre lino que la propia artista define como «la voz de la materia, el silencio como materia y la pérdida como pintura».
Por último, Cari Roig presenta ‘Mujeres conmovidas escuchaban y cantaban’, un trabajo dividido en tres piezas tituladas ‘Mujeres de diseño’, ‘Yo no soy la otra’ y ‘Y el verde, verde limón’.
De la música al cine
No solo en la música Concha Piquer fue un referente, y así queda recogido en la exposición municipial. De ahí que la muestra permita acercarse a ‘From Far Seville‘, de 1923, un cortometraje que protagonizó cuando tenía 17 años y que ocupa un lugar destacado en la historia del cine sonoro en español.

Otra de las reinterpretaciones del legado de Concha Piquer. / Ayuntamiento de Valencia/Mao
Está dirigida por Lee DeForest y tiene once minutos de duración. Se rodó con el sistema phonofilm, una tecnología pionera entonces que permitía registrar y sincronicar el sonido directamente sobre la película, escuchando y viendo a Piquer por primera vez en la gran pantalla. Esto sucedió cuatro años antes del estreno de ‘El cantor de jazz’, de 1927, que se considera tradicionalmente como el hito comercial del cine sonoro.
Durante el metraje, la artista canta, baila y recita diferentes piezas del repertorio ibérico, entre ellas un cuplé andaluz, una jota aragonesa y un fado portugués. El documento original se conserva en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y permite descubrir una faceta menos conocida de una intérprete cuya trayectoria estuvo vinculada desde muy joven a la experimentación y la modernidad.
Suscríbete para seguir leyendo